El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) asestó un fuerte golpe a la banda de Alejandro Arias, alias «El Diablo», al capturar a uno de sus hombres de confianza durante un operativo en Guanacaste.
La detención tuvo lugar en la península de Nicoya, donde el OIJ había rastreado sus movimientos. Durante el allanamiento, se encontraron armas, municiones y dinero en el lugar.

Aunque la prioridad del OIJ es la captura de «El Diablo», su escondite sigue siendo un desafío. Según el director del OIJ, Randall Zúñiga, el líder criminal se oculta en una zona de difícil acceso, donde tiene un sistema de alerta que le permite saber cuándo las autoridades se acercan. «El Diablo paga por información y ante el mínimo riesgo, cruza rápidamente la frontera», indicó Zúñiga.
A pesar de las dificultades, el OIJ ha logrado detener a 46 personas vinculadas a su organización, debilitando su estructura. «El Diablo» es buscado desde 2019 por su implicación en un intento de homicidio y por ofrecer recompensas por la vida de oficiales de la Fuerza Pública y del OIJ.