El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI-UNA) alertó este viernes sobre la alta probabilidad de que el Volcán Poás experimente erupciones más fuertes que las observadas recientemente.
Según el vulcanólogo Geoffroy Avard, se ha detectado presencia de magma bajo el cráter, lo que indica una posible intensificación de la actividad volcánica. Aunque el volumen de magma aún no es considerable, su presencia podría derivar en emisiones de ceniza más potentes que se extiendan a zonas alejadas, dependiendo de las condiciones del viento.
“No se trata de un volumen significativo que pueda causar un trauma gigantesco, pero sí podría generar más ceniza y ser lanzada con mayor fuerza”, explicó Avard.
Actividad volcánica en aumento desde enero
El OVSICORI indicó que el incremento de la actividad comenzó en enero, cuando su red de monitoreo detectó cambios importantes en el comportamiento del volcán. A raíz de esto, los equipos científicos fueron desplazados a zonas más cercanas al cráter para una vigilancia más precisa.
Sin embargo, el aumento de las erupciones ha provocado la pérdida de conexión con algunos de los equipos de monitoreo, por lo que actualmente se desconoce si estos han sufrido daños.
Nivel de alerta se mantiene en 3 de 4
El nivel de alerta para el Volcán Poás continúa en nivel 3 de 4, lo que indica una fase de precaución activa, según la escala utilizada por el OVSICORI. Las autoridades advierten que no hay señales de que la actividad eruptiva esté disminuyendo.
La posibilidad de que se presenten eventos similares a los del año 2017 —cuando el volcán registró una actividad considerable— sigue latente. Cualquier cambio en el nivel de alerta en los cantones cercanos dependerá de la evaluación de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).
Monitoreo constante y llamado a la precaución
Los expertos reiteran la importancia de seguir las recomendaciones oficiales y mantenerse informados por medios confiables, ya que el monitoreo del volcán se mantiene de forma constante.