El terremoto en Japón continúa cobrando vidas. El balance oficial de víctimas mortales ascendió a 30 personas, mientras los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y rescate en la prefectura de Kumamoto, una de las zonas más afectadas por el sismo de magnitud 7,1 registrado el pasado 28 de julio de 2026.
La actualización fue confirmada por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, luego de que las autoridades recuperaran cuatro cuerpos entre los escombros del centro comercial Aeon, que colapsó tras una explosión ocurrida después del terremoto.
Rescatistas siguen buscando sobrevivientes
Las tareas de rescate continúan en condiciones complejas dentro del centro comercial parcialmente destruido.
Imágenes difundidas por medios locales muestran a los equipos de emergencia avanzando cuidadosamente entre estructuras de acero retorcidas, cables colgantes y techos colapsados, en un esfuerzo por localizar posibles sobrevivientes y recuperar a las personas que permanecen desaparecidas.
El derrumbe del establecimiento se convirtió en uno de los episodios más trágicos de la emergencia.
También hubo víctimas en una fábrica
Otra de las zonas afectadas fue una planta de Nippon Paper Industries, ubicada en la ciudad de Yatsushiro, donde parte de una chimenea colapsó a causa del movimiento telúrico.
En ese lugar, las autoridades reportaron:
- Cinco personas fallecidas.
- Cuatro personas desaparecidas.
Los equipos de rescate continúan trabajando entre los restos de la infraestructura industrial.
Miles de afectados por el terremoto
El sismo provocó importantes daños en la isla de Kyushu, especialmente en la prefectura de Kumamoto.
Entre las principales afectaciones se reportan:
- Viviendas destruidas o con daños severos.
- Puentes y carreteras afectados.
- Incendios en distintos sectores.
- Decenas de miles de personas sin electricidad ni agua potable.
Las autoridades mantienen activos los operativos de asistencia para atender a las familias damnificadas.
Réplicas complican la emergencia
Desde el terremoto principal, la región ha registrado una serie de réplicas, lo que mantiene la preocupación entre la población y dificulta las labores de rescate.
A esta situación se suma una intensa ola de calor, con temperaturas que podrían alcanzar los 38 °C durante el fin de semana.
Las imágenes transmitidas por la televisión japonesa muestran largas filas de personas intentando abastecerse de combustible y agua potable, mientras los servicios de emergencia trabajan para restablecer las condiciones básicas en las comunidades afectadas.
Las autoridades continúan evaluando los daños y no descartan que el número de víctimas aumente conforme avanzan las operaciones de búsqueda en las zonas más golpeadas por el terremoto.


