La inversión en educación Costa Rica volvió al centro del debate nacional luego de que expertos de la Universidad Nacional (UNA) advirtieran que la reducción sostenida del presupuesto para la educación pública podría tener consecuencias directas sobre la desigualdad, la movilidad social, la seguridad ciudadana y el desarrollo económico del país.

Las conclusiones surgieron durante la lección inaugural de la División de Educación Básica del Centro de Investigación y Docencia en Educación (CIDE), donde participaron el académico Rolando Rivera Alfaro, el rector de la UNA, Jorge Herrera Murillo, y el diputado José María Villalta Flores.

Inversión estaría en su nivel más bajo en décadas

Durante el foro se expuso que la inversión proyectada para educación en 2026 alcanzaría un 5,04 % del Producto Interno Bruto (PIB), cifra inferior al 8 % establecido en la Constitución Política.

Según el diputado Villalta, este porcentaje representaría el nivel de inversión educativa más bajo registrado en aproximadamente 40 años, como resultado de la reducción sostenida del presupuesto destinado al sector.

El legislador advirtió que esta tendencia podría afectar el desarrollo del país y ampliar las brechas sociales existentes.

«La educación también es una política de seguridad»

Uno de los principales mensajes del foro fue la relación entre educación y seguridad ciudadana.

Villalta sostuvo que la disminución de la inversión social facilita que organizaciones criminales encuentren mayores oportunidades para reclutar jóvenes en comunidades donde el Estado ha reducido programas de prevención, educación y acompañamiento.

«La política educativa es, en un sentido muy literal, política de seguridad», afirmó el legislador.

Asimismo, manifestó preocupación por el proceso de negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) y por las implicaciones que, a su criterio, podrían tener nuevas restricciones presupuestarias.

La UNA defiende el papel de la educación pública

El rector de la Universidad Nacional, Jorge Herrera Murillo, destacó que la educación pública ha sido uno de los pilares del desarrollo costarricense y defendió el papel de las universidades en la discusión de los grandes temas nacionales.

«Las universidades públicas tenemos una responsabilidad indeclinable. Nuestra misión no se limita a formar profesionales, sino también a aportar investigación, conocimiento y soluciones para los desafíos que enfrenta la sociedad», señaló.

Piden fortalecer el pensamiento crítico

Desde la perspectiva académica, Rolando Rivera Alfaro cuestionó los enfoques que reducen la educación únicamente a la preparación para el mercado laboral.

El investigador afirmó que esa visión limita la formación integral de las personas y disminuye la capacidad de la educación para reducir desigualdades y fortalecer la democracia.

Además, hizo un llamado a recuperar el carácter público de la educación y a analizar las políticas educativas desde una perspectiva de derechos humanos y desarrollo social.

Los desafíos que enfrenta la educación

Durante el encuentro, los participantes coincidieron en que el sistema educativo costarricense enfrenta retos importantes que requieren inversión sostenida y políticas de largo plazo.

Entre ellos mencionaron:

  • Rezago en los aprendizajes.
  • Brechas territoriales.
  • Infraestructura educativa.
  • Formación docente.
  • Transformación digital.
  • Incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial.

Los expositores concluyeron que Costa Rica necesita construir un acuerdo nacional que permita fortalecer la educación pública durante las próximas dos décadas, con el objetivo de recuperar la calidad del sistema, reducir las desigualdades y garantizar mejores oportunidades para las futuras generaciones.