Al menos 52 personas fueron secuestradas durante un ataque perpetrado por hombres armados en el estado de Zamfara, al noroeste de Nigeria, en un nuevo episodio de violencia que también dejó dos personas fallecidas, entre ellas un soldado y un policía, según informaron autoridades y habitantes de la zona.

El ataque ocurrió la noche del sábado en la localidad de Kasuwar Daji, donde los agresores irrumpieron primero en una base militar antes de dirigirse al pueblo para secuestrar a decenas de residentes, incluidos menores de edad.

Atacaron una base militar antes del secuestro

De acuerdo con testimonios de vecinos, los hombres armados llegaron en motocicletas y lanzaron un ataque contra un puesto militar ubicado en las afueras de la comunidad.

Durante la incursión, los atacantes:

  • Se apoderaron de varios rifles.
  • Incendiaron un vehículo de patrulla.
  • Posteriormente ingresaron al pueblo para secuestrar a los habitantes.

Un portavoz del Ejército nigeriano informó que las tropas lograron repeler el ataque contra la base militar, aunque confirmó la muerte de un soldado y un policía.

Más de 100 personas fueron retenidas inicialmente

Según relató Shehu Abullahi, uno de los habitantes afectados, los atacantes llegaron a capturar a más de un centenar de personas, pero posteriormente liberaron a parte de ellas.

«Al principio secuestraron a más de 100 personas, pero luego soltaron a algunas y finalmente se llevaron a 52», explicó el vecino, cuya hija de 12 años permanece entre los rehenes.

Otro residente, Ahmad Usman, aseguró que los hombres armados recorrieron la comunidad casa por casa.

«Secuestraron a las esposas de dos de mis hijos y también se llevaron a dos adolescentes de mi familia», declaró.

Los secuestros siguen financiando a grupos armados

Las autoridades atribuyeron el ataque a grupos catalogados como terroristas, aunque en el noroeste de Nigeria también operan bandas criminales conocidas como «bandidos», responsables de secuestros masivos, robo de ganado, minería ilegal y extorsiones a comunidades rurales.

En los últimos años, el secuestro de civiles se ha convertido en una de las principales fuentes de financiamiento de estos grupos, que suelen exigir rescates a las familias de las víctimas.

Violencia persistente en el noroeste de Nigeria

El estado de Zamfara es uno de los territorios más afectados por la inseguridad en Nigeria, donde comunidades enteras enfrentan ataques recurrentes de organizaciones armadas.

Las autoridades mantienen operativos de búsqueda para intentar localizar a los secuestrados, aunque hasta el momento no han precisado el paradero de las víctimas ni si los responsables han realizado exigencias económicas para su liberación.