Una investigación desarrollada durante el mes de agosto por la Universidad Nacional (UNA) planteó que un incremento drástico en la temperatura del mar explicaría la muerte de cangrejos en Guanacaste. El hallazgo se produjo tras un monitoreo que detectó agua a 26,39 °C a 48 metros de profundidad en el Golfo de Papagayo, una cifra cerca de 9 °C por encima de los registros de años anteriores. De acuerdo con las autoridades académicas, la combinación de aguas cálidas, la escasez de alimento y la fuerza del oleaje debilitó a la especie de cangrejo pelágico Euphylax dovii antes de que encallara masivamente en la costa.
Factores clave detrás de la muerte de cangrejos en Guanacaste
El estudio estuvo a cargo de especialistas del Centro de Recursos Hídricos para Centroamérica y el Caribe (Hidrocec) y del Laboratorio de Fitoplancton Marino (Labfitmar) de la Escuela de Ciencias Biológicas de la UNA, en alianza con el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca). La evaluación incluyó muestras recolectadas en puntos estratégicos como Playa Ocotal, Playa Potrero y Calzón de Pobre.
Según explicó Johanna Rojas Conejo, investigadora en Calidad de Aguas de Hidrocec-UNA, las condiciones detectadas mermaron las reservas energéticas de los crustáceos. En consecuencia, los animales perdieron la capacidad de nadar y mantenerse en entornos ambientales favorables.
Entre los hallazgos biológicos y oceanográficos más relevantes señalados por los científicos destacan:
- Calentamiento en aguas profundas: Las mediciones mostraron que las temperaturas elevadas afectaron las capas profundas sin manifestarse necesariamente en la superficie marina.
- Baja productividad biológica: Las muestras de agua revelaron concentraciones reducidas de clorofila-a y fitoplancton, lo que implica menor disponibilidad de alimento.
- Efecto de vientos y oleaje: Las corrientes marinas y los fuertes vientos arrastraron a los organismos debilitados hacia la orilla de las playas.
- Presencia de microalgas: Se hallaron bajas concentraciones de Pyrodinium bahamense, aunque no existe evidencia de que esta especie causara la mortalidad.
Diagnóstico y recomendaciones para el monitoreo marino
Los investigadores enfatizaron que estos resultados constituyen una hipótesis diagnóstica integral y no una conclusión categórica sobre una causa única. Sin embargo, la acumulación de datos demuestra que el estrés térmico en profundidades desempeñó un papel determinante en el desgaste de las poblaciones marinas.
Ante este escenario, la UNA y el Incopesca recomendaron ampliar los estudios oceanográficos en aguas profundas. Esta acción permitirá prever cómo eventos climáticos como el fenómeno de El Niño modifican las condiciones del hábitat y provocan nuevos episodios de encallamiento en el litoral pacífico.


