Después de vivir en una vivienda de zinc y madera, don José Flores recibió un nuevo hogar adaptado a sus necesidades, gracias a los recursos del bono familiar de vivienda.

Nunca es tarde para que un sueño se haga realidad. En la comunidad de Playones de Sardinal, Guanacaste, una historia llena de esperanza tiene como protagonista a don José Flores, un adulto mayor de 119 años, según los registros divulgados por el Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi).

A su avanzada edad, don José recibió por primera vez las llaves de una casa propia, un acontecimiento que representa un cambio significativo para él y su familia.

Durante años, su hogar fue una construcción de zinc y madera. Ahora, su realidad es diferente: cuenta con una vivienda nueva, diseñada para brindarle mayor comodidad, protección y mejores condiciones de vida.

Una casa propia en Guanacaste adaptada a sus necesidades

La nueva vivienda de don José se ubica en Playones de Sardinal y tiene una extensión de 63 metros cuadrados.

El proyecto fue financiado mediante recursos del bono familiar de vivienda y contempla condiciones especiales para facilitar las actividades cotidianas de una persona de edad avanzada.

Entre sus características destacan las adecuaciones de accesibilidad, la conexión a servicios públicos y la entrega de artículos para el hogar.

Además de contar con un techo seguro, don José podrá continuar compartiendo con sus seres queridos en un espacio pensado para su bienestar.

Foto cortesía Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI)

Un hogar que significa tranquilidad para toda la familia

Para muchas personas, tener una casa propia representa estabilidad y seguridad. En el caso de don José, este beneficio llega en una etapa de la vida en la que las condiciones de accesibilidad y protección cobran especial importancia.

De acuerdo con el Banhvi, el diseño de la vivienda tomó en consideración aspectos relacionados con la movilidad, el confort térmico y la prevención de accidentes.

Walter Muñoz, gerente general interino de la institución, explicó que las necesidades habitacionales cambian considerablemente conforme avanzan los años.

Por esa razón, las soluciones de vivienda dirigidas a personas adultas mayores deben contemplar características que favorezcan su autonomía y calidad de vida.

Don José es el primer beneficiario de una iniciativa para personas centenarias

La entrega de esta casa propia en Guanacaste también constituye el primer caso de una iniciativa gubernamental que busca priorizar soluciones habitacionales para personas de 100 años o más.

El ministro de Vivienda y Asentamientos Humanos, Guillermo Carazo, indicó que las autoridades analizan otros casos de adultos mayores centenarios que podrían recibir apoyo mediante el Sistema Financiero Nacional para la Vivienda.

La iniciativa pretende brindar condiciones habitacionales apropiadas a personas que, por su edad, requieren atención especial.

Sin embargo, todavía no se ha informado cuántas viviendas adicionales podrían entregarse ni las fechas previstas.

Foto cortesía Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI)

Una nueva etapa a los 119 años

La historia de don José Flores recuerda la importancia de que las personas adultas mayores puedan vivir con dignidad, seguridad y acompañamiento familiar.

Su nueva casa no representa únicamente paredes, puertas y ventanas. Es un espacio donde podrá compartir con su familia y disfrutar de mejores condiciones para su vida cotidiana.

A sus 119 años, según la edad reportada por las autoridades, don José comienza una nueva etapa bajo un techo propio, en el corazón de Guanacaste.

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