Costa Rica cuenta con un Código Sísmico que reduce significativamente el riesgo de colapsos estructurales durante un terremoto, según afirmó el presidente de la Comisión Permanente de Estudio y Revisión del Código Sísmico del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA), Miguel Cruz. No obstante, el especialista recordó que ningún sistema constructivo puede eliminar por completo los efectos de un sismo de gran magnitud.

Las declaraciones surgen tras los daños estructurales observados recientemente en Venezuela, donde un fuerte terremoto provocó el colapso de edificaciones y reavivó el debate sobre la resistencia de las construcciones en la región.

Costa Rica cuenta con normas más estrictas

De acuerdo con Cruz, las regulaciones costarricenses obligan a utilizar sistemas constructivos diseñados para soportar mejor la actividad sísmica y restringen el uso de técnicas o materiales que suelen fallar durante un terremoto.

El especialista explicó que, gracias a estas exigencias, es poco probable que en el país se presenten colapsos generalizados como los registrados en otras naciones.

«Ese tipo de colapso que hemos visto en Venezuela yo espero que en Costa Rica no se vea por el tipo de obra que tenemos», afirmó Cruz.

Añadió que la mampostería sin refuerzo prácticamente no se utiliza en construcciones formales del país y que, cuando aparece, suele estar asociada a edificaciones levantadas sin permisos ni supervisión técnica.

Los terremotos también dependen de dónde ocurran

El ingeniero recordó que Costa Rica también ha tenido condiciones geográficas favorables durante algunos de sus terremotos más fuertes.

Como ejemplo citó el terremoto de Limón de 1991, cuyo epicentro estuvo alejado del Gran Área Metropolitana.

Según explicó, si ese evento hubiera ocurrido más cerca de ciudades como San José, Cartago o Turrialba, el impacto sobre la infraestructura habría sido considerablemente mayor.

El riesgo nunca desaparece

Aunque destacó la fortaleza del Código Sísmico costarricense, Cruz insistió en que ningún país está completamente libre de sufrir daños durante un terremoto.

Entre las afectaciones que podrían presentarse están:

  • Grietas en paredes y estructuras.
  • Caída de elementos no estructurales.
  • Daños parciales en algunas edificaciones.
  • Afectaciones mayores en construcciones informales o que no cumplen la normativa.

Por esa razón, el especialista hizo un llamado a respetar las disposiciones del Código Sísmico y evitar la autoconstrucción sin el acompañamiento de profesionales.

Cumplir las normas sigue siendo la mejor prevención

El experto concluyó que la preparación del país frente a futuros terremotos depende, en gran medida, del cumplimiento de las normas de construcción y de la supervisión técnica durante las obras.