El marchamo digital que comenzará a implementarse en Costa Rica a partir del 2 de noviembre podría abrir la puerta a nuevas aplicaciones tecnológicas, como sistemas de fotomultas y peajes sin agujas. Así lo explicó el director del proyecto de marchamo digital del Instituto Nacional de Seguros (INS), Carlos Mejías, quien indicó que la tecnología RFID utilizada ya ha demostrado su funcionamiento en otros países para este tipo de soluciones.
Aunque por ahora el objetivo principal del sistema será verificar el pago del marchamo, el INS considera que la plataforma tiene potencial para evolucionar hacia otros servicios relacionados con la movilidad y el control vehicular.
¿Cómo funciona el marchamo digital?
El marchamo digital utilizará etiquetas con tecnología RFID (Identificación por Radiofrecuencia), las cuales no transmiten información por sí mismas.
En cambio, requieren de dispositivos especiales conocidos como lectores, capaces de escanear la información contenida en la etiqueta cuando un vehículo pasa cerca de ellos.
Carlos Mejías explicó que esta tecnología permite imaginar nuevos escenarios de uso, ya que ha sido implementada con éxito en diferentes partes del mundo.
«Esta tecnología permite soñar con otros casos de uso porque es lo que hemos visto en estudios de casos en todo el mundo», señaló el funcionario.
Además, aclaró que el sistema diseñado para el marchamo no incorpora GPS ni realiza seguimiento de la ubicación de los vehículos, por lo que no existe rastreo en tiempo real.
Peajes sin agujas ya funcionan en otros países
Uno de los ejemplos más cercanos es Panamá, donde opera el sistema Panapass para el cobro automático de peajes.
En este modelo, los vehículos atraviesan las estaciones sin detenerse, mientras equipos instalados en las casetas identifican la información del automóvil y realizan el cobro de forma electrónica.
Aunque el sistema registra que un vehículo pasó por determinado punto, este funcionamiento es similar al de otros métodos electrónicos de pago y no implica un monitoreo constante de la ubicación.
Por ahora, Costa Rica no cuenta con una propuesta oficial para sustituir los peajes tradicionales por un modelo de flujo libre («free flow»). El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) aún no confirma si esta tecnología será considerada en futuros proyectos viales.
Fotomultas siguen en etapa de análisis
El eventual uso de la tecnología del marchamo digital también coincide con el avance del proyecto nacional de fotomultas.
En febrero, la Contraloría General de la República aprobó el contrato de fideicomiso para la iniciativa denominada Invías, la cual contempla estudios de factibilidad para implementar cámaras inteligentes en las carreteras del país.
La propuesta fue presentada por el consorcio Jenoptik-GDP ante el Consejo Nacional de Concesiones a finales de 2023.
Es importante destacar que el aval otorgado por la Contraloría corresponde únicamente a la etapa de estudios y no representa la aprobación definitiva del proyecto.
¿Qué contemplan las futuras cámaras?
Según la propuesta conocida hasta el año anterior, el plan incluye la instalación de 400 cámaras distribuidas en 200 puntos con alta incidencia de accidentes de tránsito.
Inicialmente, estos dispositivos tendrían como función controlar el exceso de velocidad. Sin embargo, posteriormente podrían utilizarse para detectar otras infracciones de tránsito, como el incumplimiento de la restricción vehicular.
Entre los aspectos más relevantes del proyecto destacan:
- El marchamo digital comenzará a distribuirse desde el 2 de noviembre.
- La tecnología RFID no incorpora GPS ni rastreo permanente.
- Los peajes sin agujas aún no forman parte de un proyecto oficial en Costa Rica.
- El sistema de fotomultas permanece en fase de estudios de factibilidad.
- La implementación definitiva dependerá de futuras licitaciones y decisiones gubernamentales.
Tecnología con potencial para nuevos servicios
Aunque el uso del marchamo digital estará enfocado inicialmente en facilitar la verificación del pago del derecho de circulación, el desarrollo tecnológico podría convertirse en una plataforma para otros servicios relacionados con la movilidad inteligente.


