Costa Rica analiza incorporar el biometano como una nueva fuente de energía para reducir las emisiones del transporte pesado, uno de los sectores más difíciles de descarbonizar. La iniciativa forma parte de estudios financiados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y la Unión Europea, los cuales identifican el potencial del país para producir este combustible a partir de residuos orgánicos.
La propuesta busca aprovechar desechos agrícolas, pecuarios y agroindustriales para generar energía limpia, disminuir la dependencia de combustibles fósiles y fortalecer el modelo de economía circular.
¿Qué es el biometano?
El biometano es un combustible renovable que se obtiene mediante la purificación del biogás producido por la descomposición de materia orgánica.
Tras ese proceso, el gas alcanza características similares al gas natural, por lo que puede utilizarse como fuente de energía en distintas aplicaciones, incluido el transporte.
Según los estudios, esta tecnología podría convertirse en una alternativa para los vehículos de carga pesada, donde la electrificación todavía enfrenta desafíos relacionados con la autonomía, la capacidad de carga y la infraestructura disponible.
Residuos se convertirían en energía
Uno de los principales beneficios del proyecto consiste en transformar residuos que normalmente representan un problema ambiental en una fuente de energía renovable.
Entre los materiales con potencial para producir biometano destacan:
- Residuos agrícolas.
- Desechos de actividades ganaderas.
- Subproductos agroindustriales.
- Materia orgánica biodegradable.
Además de generar combustible, este aprovechamiento contribuiría a mejorar la gestión de residuos y reducir las emisiones asociadas a su disposición final.
Hoja de ruta al 2040
Los estudios elaborados con apoyo del BCIE y la Unión Europea incluyen una Hoja de Ruta Tecnológica al 2040, que plantea las acciones necesarias para desarrollar esta industria en Costa Rica.
Entre los principales desafíos se encuentran:
- Crear un marco regulatorio.
- Impulsar la inversión pública y privada.
- Desarrollar infraestructura para producción y distribución.
- Instalar estaciones de abastecimiento para vehículos.
El objetivo es que el biometano complemente otras tecnologías de movilidad sostenible y contribuya a disminuir la huella de carbono del transporte.
Una nueva alternativa para la transición energética
El impulso al biometano se suma a las estrategias nacionales para diversificar las fuentes de energía limpia y avanzar hacia la descarbonización de la economía.
El Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) ya trabaja en iniciativas relacionadas con el aprovechamiento energético de residuos agrícolas y biomasa, en conjunto con organismos internacionales como el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Aunque todavía será necesario confirmar la viabilidad técnica y económica del proyecto, los estudios señalan que Costa Rica posee condiciones favorables para desarrollar esta tecnología y convertir residuos orgánicos en una nueva fuente de energía para el transporte pesado.


