Guatemala enfrenta una nueva emergencia volcánica tras la fuerte erupción del volcán de Fuego, considerado el más activo de Centroamérica. Las autoridades declararon una alerta anaranjada, el segundo nivel más alto de emergencia, e iniciaron la evacuación preventiva de pobladores que viven en las faldas del coloso.
El volcán, ubicado a unos 35 kilómetros de Ciudad de Guatemala, incrementó su actividad durante la noche del lunes con la expulsión de corrientes de lava, enormes columnas de gases y ceniza, así como material incandescente que desciende por varios de sus flancos.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) hizo un llamado a la población para realizar una autoevacuación si las condiciones representan un riesgo para sus vidas. Hasta el momento, las autoridades no han informado la cantidad exacta de personas trasladadas a refugios.
En el municipio de San Juan Alotenango, decenas de familias fueron recibidas en albergues temporales donde se instalaron camas improvisadas para brindar atención a los evacuados. Muchos habitantes abandonaron sus hogares llevando únicamente ropa y algunos alimentos.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) indicó que el volcán continúa en la fase más intensa de la erupción y advirtió sobre el aumento de corrientes de material volcánico caliente, consideradas la principal amenaza para las comunidades cercanas.
Además, la erupción genera una fuente de lava que alcanza entre 200 y 300 metros sobre el cráter, mientras que la columna de ceniza supera los 7.000 metros de altura. La dispersión de ceniza ya alcanza distancias de hasta 130 kilómetros hacia el oeste, llegando incluso a la costa del Pacífico.
Como medida preventiva, el Ministerio de Educación suspendió las clases presenciales en varias comunidades cercanas al volcán. Asimismo, la Policía de Tránsito cerró una carretera que conecta la ciudad colonial de Antigua con la costa sur del país.
Aunque las autoridades recomendaron extremar precauciones para el tráfico aéreo, el aeropuerto internacional de Ciudad de Guatemala continúa operando con normalidad.
El volcán de Fuego, con una altura de 3.763 metros sobre el nivel del mar, registra frecuentes erupciones. Sus episodios más recientes ocurrieron en febrero de este año y en junio de 2025, cuando fue necesaria la evacuación de unas 800 personas.
Las autoridades mantienen un monitoreo permanente de la actividad volcánica y pidieron a la población seguir únicamente la información emitida por los organismos oficiales.


