Las mujeres en carreras STEM aumentan cada año en Costa Rica, pero la brecha de género sigue siendo evidente en áreas como ingeniería, computación y mecatrónica. Aunque ellas representan la mayoría de las personas graduadas de las universidades del país, todavía son minoría en varias disciplinas relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

El panorama se refleja en el Tecnológico de Costa Rica (TEC), donde la participación femenina continúa creciendo, aunque con diferencias importantes entre las distintas carreras.

Algunas ingenierías siguen dominadas por hombres

En una clase de Ingeniería en Computación del TEC, en Cartago, solo cinco de los 14 estudiantes son mujeres, una muestra de que la representación femenina aún enfrenta desafíos en algunas áreas.

Según la institución, la situación también se observa en carreras como:

  • Ingeniería en Computación.
  • Ingeniería Eléctrica.
  • Ingeniería en Computadores.
  • Mecatrónica.
  • Mantenimiento Industrial.

En estas disciplinas, las mujeres representan apenas el 25% del estudiantado.

Cada vez más jóvenes rompen estereotipos

Pese a esa realidad, la matrícula femenina mantiene una tendencia al alza.

Victoria Cerdas, estudiante de Ingeniería en Computación, asegura que el mayor desafío nunca ha sido la capacidad, sino romper con los estereotipos que históricamente han rodeado estas profesiones.

Otro ejemplo es Valentina Campos, quien formó parte de las primeras generaciones de mujeres graduadas en Ingeniería Física del TEC.

En contraste, carreras como Ingeniería en Diseño Industrial muestran una participación mayoritaria de mujeres, lo que evidencia que la presencia femenina se fortalece en algunas disciplinas STEM.

Mujeres lideran las graduaciones universitarias

Datos del Consejo Nacional de Rectores (Conare) revelan que seis de cada diez personas graduadas de universidades públicas y privadas en Costa Rica son mujeres.

Además, entre 2010 y 2025, más de 53.000 mujeres obtuvieron un título universitario en el país.

Las autoridades educativas consideran que el crecimiento de la matrícula femenina en carreras científicas y tecnológicas representa un avance importante. Sin embargo, coinciden en que aún es necesario seguir impulsando políticas e iniciativas que reduzcan la brecha de género y promuevan una mayor participación de las mujeres en las profesiones STEM.