El Banco de Germoplasma del CATIE celebra 50 años de resguardar la diversidad genética de cultivos esenciales para la alimentación y la agricultura. Desde su creación en 1976, este banco ha conservado 6.201 accesiones de semillas provenientes de 57 países, convirtiéndose en un referente para la investigación, el mejoramiento genético y la seguridad alimentaria en Mesoamérica.

El Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) destacó que este trabajo cobra hoy mayor relevancia ante desafíos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la necesidad de desarrollar cultivos más resistentes y productivos.

Un patrimonio genético para el futuro

Actualmente, el banco conserva materiales de 114 especies, distribuidas en 60 géneros y 14 familias botánicas. Además, el 94% de las colecciones corresponde a especies originarias de Mesoamérica.

Según Daniel Fernández, especialista en conservación de semillas ortodoxas del CATIE, cada una de estas semillas representa una oportunidad para desarrollar variedades con mayor capacidad de adaptación a condiciones climáticas extremas y contribuir a la seguridad alimentaria.

Investigación que impulsa nuevos cultivos

El Banco de Germoplasma no solo conserva semillas, sino que también genera información para programas de investigación y mejoramiento genético.

Hasta la fecha:

  • El 40% de las colecciones ha sido caracterizado.
  • Se identificaron cuatro grupos genéticos únicos en la colección de ayotes de Mesoamérica.
  • Se desarrollaron materiales con potencial para enfrentar el cambio climático.
  • Las investigaciones sirvieron para crear nuevas variedades de tomate, tomate cherry, ayote y frijol.

Además, estudios con tomate y pepino demostraron su capacidad de adaptación a las condiciones del Corredor Seco Centroamericano.

Más de 50.000 distribuciones de semillas

Durante sus cinco décadas de funcionamiento, el banco ha realizado más de 50.000 distribuciones de semillas a instituciones de investigación, universidades y programas agrícolas en más de 20 países.

También ha repatriado cerca de 1.000 accesiones de maíz, frijol, tomate y ayote a países centroamericanos para fortalecer la conservación de su patrimonio genético.

Como respaldo adicional, alrededor del 40% de las accesiones cuenta con duplicados de seguridad en la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, en Noruega, considerada la mayor reserva mundial de semillas.

Un aliado frente al cambio climático

El CATIE indicó que continuará fortaleciendo la caracterización genética y fisiológica de sus colecciones para identificar materiales con mayor resiliencia climática y poner ese conocimiento al servicio de productores, investigadores y programas de mejoramiento agrícola.

A medio siglo de su creación, el Banco de Germoplasma reafirma su papel como una herramienta clave para proteger la biodiversidad, fortalecer la producción de alimentos y contribuir a una agricultura más sostenible para las futuras generaciones.