Más de 12.800 personas permanecen fuera de sus hogares en la isla de Flores, mientras las autoridades reportan alrededor de 1.600 réplicas tras el fuerte sismo.

Un terremoto de magnitud 7,7 dejó al menos 68 personas fallecidas, más de 100 heridas y unas 12.800 desplazadas en varias localidades de la isla de Flores, en Indonesia.

El fuerte movimiento ocurrió el sábado por la mañana frente a las costas de Flores, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, y provocó daños en viviendas, centros de salud, escuelas y otras edificaciones.

El epicentro se ubicó aproximadamente 68 kilómetros al noroeste de Ende y tuvo la fuerza suficiente para obligar a miles de habitantes a abandonar sus hogares.

Tras el terremoto, las autoridades emitieron inicialmente una alerta de tsunami que posteriormente fue levantada. En algunas zonas se registraron olas de hasta un metro de altura.

Miles permanecen fuera de sus casas

Miles de habitantes de Flores han pasado varias noches en carpas y refugios improvisados instalados cerca de escuelas, estaciones policiales y oficinas públicas.

El temor a nuevas sacudidas mantiene a numerosas familias alejadas de sus viviendas.

La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) reportó alrededor de 1.600 réplicas en la zona afectada.

En Mbay, una de las comunidades cercanas al epicentro, numerosas viviendas presentan grietas o sufrieron daños estructurales.

Algunas familias regresan durante el día únicamente para recuperar agua, ropa, alimentos y otros artículos esenciales antes de volver a los campamentos.

Ayuda comienza a llegar a comunidades afectadas

La Fuerza Aérea de Indonesia movilizó este lunes 13 toneladas de suministros de emergencia mediante aviones y helicópteros para atender a las poblaciones afectadas, incluidas algunas cuyo acceso terrestre se complicó por los daños y deslizamientos.

Entre las principales necesidades reportadas por los damnificados se encuentran agua potable, alimentos, medicamentos y refugios adecuados.

Los equipos de emergencia también continúan evaluando los daños provocados por el terremoto.

Al menos 914 viviendas sufrieron daños graves, mientras cientos de estructuras presentan afectaciones de distinta magnitud.

Las condiciones geográficas de Flores representan otro desafío para las autoridades, debido a que algunas comunidades se encuentran en zonas montañosas o de difícil acceso.

Habitantes relatan momentos de angustia

El terremoto sorprendió a numerosas personas mientras se encontraban en sus viviendas durante las primeras horas de la mañana.

En varias comunidades, residentes salieron corriendo hacia espacios abiertos o terrenos elevados ante el temor de un tsunami.

También se reportaron deslizamientos que bloquearon algunas carreteras y dificultaron la movilización.

En el Seminario Mayor Católico Romano San Pedro, ubicado en la localidad costera de Sikka, estudiantes participaban en una misa cuando parte de una estructura se desplomó.

El movimiento también causó daños en instalaciones médicas y otras edificaciones públicas de la isla.

Otros terremotos sacudieron Indonesia

Horas después del terremoto en Flores, otro sismo de magnitud 6,9 se registró en el norte de Sumatra.

Posteriormente ocurrió otro movimiento de magnitud 5,7 frente a la península de Minahasa.

Indonesia es uno de los países con mayor actividad sísmica del planeta debido a su ubicación en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde convergen varias placas tectónicas.

Esta condición provoca frecuentes terremotos y actividad volcánica en el archipiélago, compuesto por más de 17.000 islas.

Indonesia tiene un historial de terremotos devastadores

El país ha enfrentado algunos de los desastres sísmicos más mortales de las últimas décadas.

Uno de los más graves ocurrió en diciembre de 2004, cuando un terremoto de magnitud 9,1 frente a Sumatra provocó un enorme tsunami en el océano Índico.

La catástrofe dejó más de 220.000 fallecidos en diferentes países, de los cuales alrededor de 170.000 murieron en Indonesia.

En 2018, otro terremoto de magnitud 6,9 golpeó Lombok y dejó cientos de víctimas. Ese mismo año, un terremoto y posterior tsunami afectaron Sulawesi y provocaron una nueva tragedia.

Mientras continúan las labores de asistencia en Flores, las autoridades mantienen la vigilancia ante las constantes réplicas y trabajan para determinar la magnitud total de los daños provocados por el terremoto.