Una gigantesca riada acompañada por un deslizamiento masivo de tierra ha provocado una tragedia entre Nepal y Tíbet, donde al menos 362 personas han muerto y cerca de 1.468 permanecen desaparecidas.

De acuerdo con los balances disponibles, Nepal registra 359 fallecidos, mientras que las autoridades chinas reportan otras tres víctimas en territorio tibetano.

La emergencia también involucra a cientos de ciudadanos extranjeros. En Nepal figuran 517 extranjeros de 32 países entre las personas desaparecidas. China, por su parte, mantiene una lista de 558 personas sin localizar, 260 de ellas extranjeras.

Las autoridades continúan revisando los registros debido a que algunas personas podrían aparecer en ambas listas.

Cientos de personas han sido rescatadas

En medio de la devastación, las labores de búsqueda han permitido rescatar con vida a 336 personas en Nepal, entre ellas 45 extranjeras.

Alrededor de 7.415 policías y militares participan en las operaciones de emergencia y se han realizado 239 vuelos de helicópteros para rescates y evacuaciones.

Las condiciones meteorológicas representan ahora uno de los principales desafíos. Las lluvias previstas hasta el domingo podrían provocar nuevos deslizamientos y dificultar todavía más el acceso a las comunidades afectadas.

Esta fotografía, difundida por la agencia de noticias Xinhua, muestra una zona afectada por un deslizamiento de tierra cerca del puerto de Gyirong, el miércoles 26 de agosto de 2026, en la Región Autónoma del Tíbet, en el suroeste de China. (Xinhua vía AP)(Anonymous | undefined/Xinhua via AP)

Carreteras y puentes quedaron destruidos

La fuerza de la riada destruyó al menos 19 puentes y cerca de 40 kilómetros de carreteras en Nepal.

También resultaron afectados aproximadamente 430 megavatios de capacidad de generación eléctrica, cifra equivalente a más del 12% de la potencia hidroeléctrica instalada en el país.

La magnitud del desastre ha dejado comunidades incomunicadas y obliga a mantener operaciones de rescate por tierra y aire.

Un enorme colapso glaciar habría originado la tragedia

El Servicio Geológico de Estados Unidos determinó que una señal inicialmente asociada con actividad sísmica correspondía en realidad a un enorme colapso glaciar y posterior flujo de escombros.

Una parte del glaciar se habría desprendido a unos 5.200 metros de altitud y descendido aproximadamente 1.200 metros hasta el fondo del valle.

La enorme masa avanzó por la zona fronteriza y posteriormente hacia Nepal a través de los ríos Bhote Koshi y Trishuli.

En uno de los puntos de medición, el nivel del río Trishuli aumentó aproximadamente nueve metros en apenas 30 minutos. La riada habría modificado además el cauce a lo largo de más de 100 kilómetros.

Residentes cargan con sus pertenencias mientras se marchan a un lugar seguro luego de las inundaciones repentinas en Devighat, en el distrito nepalí de Nuwakot, el 27 de agosto de 2026. (AP Foto/Niranjan Shrestha)(Niranjan Shrestha | AP Photo/Niranjan Shrestha)

Persiste el peligro de una nueva descarga de agua

La emergencia todavía no termina. Una acumulación de materiales bloqueó parcialmente un cauce y provocó la formación de un lago que contiene alrededor de dos millones de metros cúbicos de agua.

Las estimaciones indican que otros tres millones de metros cúbicos podrían incorporarse durante los próximos días, aumentando el peligro de una descarga repentina.

Ante este escenario, las autoridades chinas evacuaron a 369 habitantes de cuatro aldeas, mientras Nepal pidió a residentes y equipos de rescate mantenerse alejados de las riberas.

Las operaciones continúan mientras las autoridades intentan localizar a los desaparecidos y vigilan el comportamiento de los ríos ante la posibilidad de nuevas lluvias.