Una propuesta impulsada por el Colegio de Licenciados y Profesores en Letras, Filosofía, Ciencias y Artes (Colypro) busca modificar el calendario escolar de Costa Rica y reducir de 200 a 176 los días efectivos del curso lectivo.
El planteamiento propone que las clases para los estudiantes se concentren entre el 1.° de marzo y el último día de noviembre, mientras que otras responsabilidades de los docentes se realicen fuera de ese periodo.
La iniciativa forma parte de una serie de proyectos que el Colypro pretende llevar ante la Asamblea Legislativa y que podrían abrir una discusión nacional sobre la manera en que se distribuye actualmente el tiempo dentro del calendario educativo.
¿Menos días significaría menos clases?
Según el planteamiento del Colypro, reducir el calendario a 176 jornadas no necesariamente implicaría disminuir el tiempo destinado a la educación de los estudiantes.
La propuesta busca que los días contemplados dentro del periodo lectivo sean utilizados principalmente para la atención directa de los alumnos, trasladando actividades como la planificación y capacitación de los docentes a fechas fuera del periodo de clases.
De esta manera, el gremio plantea revisar no solamente la cantidad total de días establecidos oficialmente, sino también cuántas jornadas terminan siendo utilizadas efectivamente para impartir lecciones.
Curso lectivo se concentraría entre marzo y noviembre
Uno de los principales cambios sería establecer un periodo lectivo comprendido entre el 1.° de marzo y el 30 de noviembre.
Actualmente, el calendario del curso lectivo 2026 contempla 200 días, con actividades programadas desde el 23 de febrero hasta el 9 de diciembre.
De aprobarse una modificación como la planteada, el calendario escolar experimentaría un cambio importante tanto para estudiantes como para docentes y familias.
Colypro llevará propuestas a la Asamblea Legislativa
El cambio todavía está lejos de convertirse en una realidad.
El Colypro anunció la presentación de cinco proyectos de ley ante la Asamblea Legislativa, entre ellos la iniciativa relacionada con la modificación del calendario escolar.
Por lo tanto, la reducción a 176 días deberá atravesar el correspondiente proceso legislativo, donde podrá ser analizada, discutida y eventualmente modificada antes de una posible aprobación.


