Durante el año 2025, cuatro de cada diez consultas atendidas por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) debido a trastornos vinculados con el vapeo en jóvenes correspondieron a la población de entre 10 y 19 años. De un total de 5.901 atenciones en consulta externa registradas en ese periodo, 2.438 se concentraron en este grupo de edad.

El incremento en la atención médica refleja la veloz transformación del mercado hacia los dispositivos electrónicos. Mientras tanto, la entrada en vigor de las nuevas normativas diseñadas para limitar la concentración de nicotina y restringir sabores atractivos tuvo que aplazarse hasta agosto de 2027.

Incremento en las atenciones médicas y riesgos para la salud

El impacto del consumo de cigarrillos electrónicos se muestra en el aumento constante de las atenciones reportadas por la CCSS. Entre 2024 y 2025, el total de consultas externas por trastornos de vapeo pasó de 4.435 a 5.901, lo que representó un crecimiento del 33%.

Sin embargo, el repunte fue aún más severo entre los adolescentes. Las consultas en el rango de 10 a 19 años aumentaron un 43%, al pasar de 1.702 en 2024 a 2.438 en 2025. Asimismo, las cifras más recientes muestran que entre el 1.° de enero y el 30 de abril de 2026 se atendió a 2.268 personas, de las cuales 822 eran jóvenes en ese mismo rango de edad.

A nivel hospitalario, los egresos con diagnóstico principal o secundario ligado al vapeo subieron de 11 en 2024 a 17 en 2025, mientras que en los primeros cuatro meses de 2026 se registraron cuatro casos. Entre las afecciones diagnosticadas destacan:

  • Afecciones físicas y mentales: Cuadros de síntomas respiratorios, ansiedad y alteraciones de la conducta.
  • Lesiones graves: Diagnósticos de lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o vapeadores, conocida como EVALI.

Transformación del mercado y consumo en colegiales

De acuerdo con Jeancarlo Córdoba, investigador del Observatorio de Salud Pública de la Universidad de Costa Rica (UCR), las restricciones aplicadas al cigarrillo tradicional redujeron el acceso de menores a este producto, pero los dispositivos electrónicos crearon un nuevo escenario de alta disponibilidad. Según datos de la Encuesta Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Educación Secundaria, un 12,6% de los colegiales afirmó haber utilizado cigarrillos electrónicos en el último mes.

El análisis del Observatorio revela que, al 23 de febrero de 2026, existían 666 productos vigentes relacionados con tabaco y derivados en el Ministerio de Salud. De ellos, 322 correspondían exclusivamente a dispositivos de vapeo, segmento que concentra casi todo el crecimiento registrado en los últimos años.

Las características del mercado actual incluyen:

  • Predominio de desechables: Destacan los dispositivos desechables y líquidos en presentaciones de 30 a 120 mililitros.
  • Capacidad de inhalaciones: Prevalecen los equipos de menos de 5.000 inhalaciones, aunque ganan terreno los de entre 5.000 y 14.999.
  • Altas dosis de nicotina: Se detectaron productos que van desde concentraciones de 6 mg hasta niveles de 20 a 35 mg. Incluso existen presentaciones con hasta 55 mg en sales de nicotina, lo que eleva significativamente el potencial adictivo.

Aplazamiento del Reglamento Técnico hasta 2027

Para frenar esta problemática, el Ministerio de Salud publicó en febrero de 2025 el Reglamento Técnico RTCR 519-2025. La normativa fija un tope máximo de nicotina de 20 mg/ml, prohíbe sabores frutales o aromáticos, y establece controles estrictos sobre etiquetado, publicidad y patrocinio.

Aunque la fecha inicial de aplicación estaba programada para el 6 de agosto de 2026, el Ministerio de Salud decidió postergarla hasta el 6 de agosto de 2027. La institución justificó la prórroga en la necesidad de adquirir tecnología especializada para fortalecer sus capacidades de fiscalización y análisis de laboratorio.

En conclusión, el Observatorio de Salud Pública de la UCR advierte que la postergación mantendrá el mercado bajo las condiciones actuales durante un año adicional. Por ello, las autoridades recomiendan fortalecer la capacidad de fiscalización para responder a la velocidad con la que evolucionan estos productos entre las nuevas generaciones.