El fraude bancario digital sufrió una profunda transformación en la cual la ingeniería social desplazó a los ataques informáticos directos. De acuerdo con el informe Tendencias de Fraude Bancario Digital en España 2025, elaborado por la firma de ciberseguridad BioCatch, en el 58% de los casos reportados es la propia víctima quien, engañada por ciberdelincuentes, autoriza voluntariamente las transferencias o pagos.
En este sentido, las mejoras implementadas en los controles de seguridad de las entidades financieras lograron reducir un 23% los intentos de fraude tradicional durante el primer trimestre de 2025. Sin embargo, los criminales adaptaron sus tácticas para manipular directamente a los usuarios en lugar de vulnerar la infraestructura de los bancos.
«La mejora de los controles ha hecho más difícil la apropiación de cuentas por terceros, pero los delincuentes se han adaptado: ya no necesitan vulnerar sistemas, les basta con convencer persuasivamente a sus víctimas para que autoricen los pagos por sí mismas», explicó Thomas Peacock, director de Global Fraud Intelligence de BioCatch.
Dispositivos móviles concentran la mayoría de las estafas
Por otro lado, el estudio confirma el traslado masivo de los ataques hacia los teléfonos inteligentes. Durante el periodo analizado, el 80% de los casos de fraude bancario digital se originaron en dispositivos móviles, lo que representa un incremento significativo en comparación con el 72% registrado el año anterior.
Asimismo, el informe destaca la vulnerabilidad particular del sistema operativo Android, el cual concentra el 70% de la actividad en banca móvil. Esta condición propició oleadas constantes de malware diseñado para comprometer dispositivos mediante aplicaciones maliciosas.
Entre las principales modalidades detectadas en entornos móviles y digitales destacan las siguientes:
- Infección por malware: Propagación de troyanos de acceso remoto, como el conocido Grandoreiro, orientados a vulnerar computadoras y teléfonos.
- Uso fraudulento de tarjetas: Presente en más del 30% de los casos mediante el registro ilegal en monederos digitales o suplantación telefónica.
- Engaños tradicionales: Persistencia de estafas relacionadas con inversiones falsas, compras ficticias en línea y ofertas de empleo fraudulentas.
- Uso de inteligencia artificial: Incorporación creciente de inteligencia artificial generativa (GenAI) para personalizar engaños e impersonar identidades.
Biometría conductual reduce la toma de control de cuentas
Pese al repunte de la ingeniería social, las herramientas de ciberseguridad avanzada mostraron avances significativos en la protección de los usuarios. En consecuencia, los casos de toma de control de cuentas (Account Takeover o ATO) cayeron un 52% a nivel global.
Esta reducción sustancial responde a la implementación de la biometría conductual. Dicha tecnología analiza patrones invisibles de comportamiento y señales del usuario en tiempo real para anticipar movimientos sospechosos, incluso si los atacantes emplean dispositivos desconocidos.
El combate contra el fraude bancario digital exige un enfoque integral que combine soluciones tecnológicas preventivas con una mayor concienciación ciudadana. Por lo tanto, reforzar la prevención individual resulta clave para frenar el impacto de la ingeniería social.


