El sector agropecuario costarricense evalúa con detenimiento las implicaciones de una eventual adhesión al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP). Aunque existen preocupaciones sobre la apertura comercial, los datos de producción correspondientes a 2024 y 2025 revelan que el nivel de exposición no es homogéneo en la producción nacional. Por lo tanto, el impacto real del acuerdo dependerá de las particularidades de cada actividad productiva.

Sensibilidad en el sector lácteo y de carne bovina

En el ámbito de la lechería, el país registró una producción cercana a los 1.227 millones de litros durante el año 2024. De este volumen total, un 40% pertenece al sector artesanal o informal, mientras que el 60% restante corresponde a la industria y pequeñas queserías.

Dentro del procesamiento industrial, la mayor parte se destina a la leche fluida y al queso fresco. Por esta razón, las estimaciones ubican aproximadamente un 85% de la producción en segmentos con baja vulnerabilidad directa. En contraste, un 15% enfocado en derivados como leche en polvo, mantequilla y queso mozzarella enfrenta una potencial sustitución frente a competidores del bloque comercial.

Por su parte, la ganadería bovina registra una producción anual de 94 mil toneladas, de las cuales 61 mil toneladas abastecen el mercado interno. La eventual llegada de carne proveniente de potencias como Australia o Nueva Zelanda competiría primeramente con las 13 mil toneladas que el país ya importa cada año. En consecuencia, el riesgo para los ganaderos locales dependerá de si el producto importado desplaza el consumo nacional.

Dinámica comercial en café, yuca y arroz

Respecto al café, aproximadamente el 86% de la cosecha nacional se destina a la exportación. Aunque Vietnam es uno de los mayores productores globales de café, cerca del 96% de su oferta corresponde a la variedad robusta, a diferencia de la variedad arábica que cultiva Costa Rica.

Adicionalmente, la industria costarricense ya importa más de 126 mil sacos de café verde para abastecer el consumo interno. Por este motivo, el grano vietnamita competiría directamente con las importaciones actuales destinadas a mezclas locales.

En el sector de la yuca, Costa Rica se posicionó en 2024 como el tercer exportador mundial con 149 mil toneladas enfocadas en el consumo humano. En contraste, la producción de Vietnam se orienta hacia almidón y trozos secos para uso industrial en el mercado asiático. Por lo tanto, la competencia entre ambos países resulta limitada debido a la diferenciación de productos.

Diagnóstico de vulnerabilidad del agro costarricense

Por otro lado, la producción arrocera nacional afronta dificultades estructurales que van más allá del acuerdo comercial. Durante el periodo 2024-2025, el país produjo 70.234 toneladas de arroz en granza e importó más de 323 mil toneladas. Asimismo, la superficie sembrada cayó de más de 35 mil hectáreas a 14.353 en solo tres ciclos.

Las principales claves sobre la exposición de cada producto ante el acuerdo internacional se resumen a continuación:

  • Lácteos: La mayor vulnerabilidad se concentra en el 15% de la producción destinada a derivados industriales.
  • Carne bovina: Representa el sector con mayor exposición en el mercado de consumo interno.
  • Café: La diferencia entre la variedad arábica nacional y la robusta asiática limita el impacto directo.
  • Yuca: La especialización en consumo fresco evita un enfrentamiento directo en los mercados globales.
  • Arroz: Presenta un nivel elevado de importaciones previas motivado por problemas del mercado local.

En conclusión, la evaluación detallada de los datos demuestra que los mayores riesgos del CPTPP se concentran en segmentos específicos de la producción agrícola. Ante este panorama, el país deberá ponderar los eventuales beneficios comerciales frente a la protección requerida por los sectores productivos locales.

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