La caída sostenida en el tipo de cambio genera una severa presión financiera sobre el sector turístico en Costa Rica. Representantes de cámaras empresariales advirtieron que la apreciación del colón reduce los márgenes de ganancia, frena las obras de infraestructura y ya provocó una disminución del 11% en el empleo del sector entre el segundo trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Menos colones e inversiones frenadas por el tipo de cambio

Las empresas turísticas reciben la mayoría de sus ingresos en divisas estadounidenses, pero deben asumir sus costos operativos y planillas en moneda nacional. Al 17 de septiembre de 2026, el dólar registró una depreciación acumulada del 35,9% frente al colón con respecto al pico máximo alcanzado en junio de 2022, sumando una caída de ₡249,96 en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex).

Esta disminución en los ingresos líquidos obliga a los empresarios a suspender proyectos de renovación y mantenimiento preventivo durante la temporada baja. Mario Mikowski, protesorero de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), explicó que muchas compañías han tenido que posponer obras de expansión a la espera de un panorama financiero más estable.

Asimismo, Hans Pfister, presidente de la Cámara Nacional de Ecoturismo y Turismo Sostenible (Canaeco), destacó el impacto colateral que provoca la pausa en las inversiones:

«Si nosotros en ese momento no contratamos a los contratistas para hacer los trabajos de esos hoteles, o contratamos mano de obra extra, esto obviamente no solo afecta el sector turismo, sino que también impacta a otros sectores alrededor».

Contratos congelados y riesgo de informalidad laboral

Otro de los grandes retos operacionales radica en la negociación anticipada de servicios. Diversas empresas hoteleras firman acuerdos con agencias de viajes hasta con dos años de antelación, lo que les impide trasladar el ajuste cambiario a las tarifas finales de los visitantes.

Al respecto, Arnoldo Beeche, presidente de la Cámara Costarricense de Hoteleros (CCH), detalló que la reducción del 11% en los puestos de trabajo evidencia una relación directa con la baja del dólar, amenazando la capacidad de las empresas para pagar planillas y deudas bancarias.

Los principales riesgos operativos identificados por los líderes gremiales incluyen:

  • Pérdida de empleo: La menor liquidez en colones compromete el mantenimiento de las planillas en hoteles y touroperadores.
  • Riesgo de informalidad: Las pequeñas y medianas empresas con menor margen operativo podrían migrar a la informalidad para sobrevivir.
  • Deterioro del servicio: La falta de capacitación al personal y el aplazamiento de remodelaciones compromete la calidad de la oferta turística.
  • Presión crediticia: La reducción de utilidades dificulta el cumplimiento de compromisos financieros con entidades bancarias.

Ante este panorama, representantes de Canatur solicitaron al Banco Central de Costa Rica (BCCR) evaluar un recorte en la Tasa de Política Monetaria (TPM) para dar un respiro a la economía nacional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *