El temor por el avance desmedido de la tecnología desencadenó un nuevo fenómeno psicológico denominado IAnsiedad por IA. Esta preocupación creció globalmente tras la renuncia de Jacob Coxon, un investigador de 27 años que dimitió de la empresa Anthropic el pasado 9 de septiembre tras advertir que la inteligencia artificial podría representar una amenaza existencial antes de terminar la década. La declaración reavivó el debate sobre el futuro de la humanidad y el impacto mental que genera la automatización acelerada.
Origen de la IAnsiedad por IA y su impacto en la sociedad
El término surge como un paralelo a la ecoansiedad, esa impotencia angustiosa que experimentan muchas personas frente al cambio climático. Sin embargo, esta nueva inquietud se vincula directamente con la velocidad de la transformación tecnológica y la incertidumbre que provoca en la vida cotidiana.
A diferencia de movimientos históricos como la furia ludita del siglo XIX, donde los trabajadores protestaban contra las máquinas, el escenario actual combina la incertidumbre laboral con un temor existencial más sutil. Además, las conversaciones informales y los contenidos en redes sociales han popularizado términos como el p(doom), un concepto probabilístico que evalúa las posibilidades de un colapso global.
Por esta razón, la preocupación ha trascendido las discusiones académicas para instalarse en las interacciones diarias de los usuarios. Muchas personas eligen tomar la situación entre bromas y memes como un mecanismo de defensa frente al agobio digital.
De la atención al apego emocional con la tecnología
El desarrollo de los asistentes virtuales y los sistemas generativos plantea retos adicionales para la salud mental. Diversos especialistas coinciden en que la interacción constante con herramientas digitales modifica la forma en que los seres humanos construyen sus relaciones.
En el pódcast Black Box de la cadena The Guardian, la socióloga del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), Sherry Turkle, analizó las secuelas psicológicas de estas plataformas. La experta, quien ha investigado la conducta humana frente a la tecnología desde los años setenta, resumió la evolución de este fenómeno:
- Atracción inicial: Las plataformas digitales y redes sociales buscaron capturar prioritariamente la atención de las personas.
- Apego emocional: Los chatbots modernos de inteligencia artificial han evolucionado para generar vínculos de apego con los usuarios.
- Riesgo existencial: El surgimiento de modelos avanzados plantea temores sobre la autonomía humana y el control de los procesos decisivos.
Por lo tanto, la IAnsiedad por IA no busca resolver los problemas de privacidad o geopolítica tecnológica, sino que refleja un estado de rumiación mental acelerado. Esta constante saturación de advertencias apocalípticas genera paralización en lugar de acciones concretas.
En consecuencia, la sociedad enfrenta el reto de asimilar el avance de la tecnología sin caer en el pánico ni descuidar la regulación de estos sistemas.


