El Banco Central trabaja en una evolución de Sinpe Móvil que permitiría pagar mediante códigos QR y utilizar identificadores distintos al número telefónico. La implementación tiene como referencia 2028, aunque podría llegar antes.
Sinpe Móvil podría experimentar una de las mayores transformaciones desde su creación. El Banco Central de Costa Rica (BCCR) trabaja en la incorporación de códigos QR y “alias” como nuevas formas para realizar y recibir pagos.
El objetivo es facilitar las transacciones, especialmente en comercios, y reducir situaciones en las que las personas todavía recurren al efectivo por resultar más práctico que introducir números telefónicos repetidamente.
Los cambios, sin embargo, no significarán la desaparición inmediata del Sinpe Móvil que utilizan actualmente millones de personas.
La intención del Banco Central es que las nuevas modalidades convivan con las transferencias mediante números telefónicos y con los mensajes SMS.
“La idea es no eliminar Sinpe Móvil por decreto, esa es la primera decisión”, explicó Carlos Melegatti, director de la División de Sistemas de Pago del BCCR, a El Observador.
Sinpe Móvil ya mueve millones de transacciones
El proyecto se plantea sobre un sistema que actualmente tiene un enorme peso dentro de los pagos cotidianos en Costa Rica.
Entre enero y agosto de 2026, Sinpe Móvil registró 446,1 millones de transacciones, cuyo valor conjunto alcanzó los ₡7,6 billones, según estadísticas del Banco Central.
Sin embargo, el BCCR considera que todavía existen situaciones en las que realizar un pago podría simplificarse.
Un ejemplo ocurre en pequeños comercios, ferias del agricultor y otros lugares donde una persona necesita efectuar varias transferencias consecutivas.
“En cada uno de esos hay que digitar el número. Entonces es muy ‘friccionado’”, explicó Melegatti.
¿Cómo funcionarían los pagos con QR?
Una de las principales novedades sería la posibilidad de escanear un código QR directamente para efectuar el pago.
En lugar de solicitar el número telefónico del comercio, introducirlo manualmente, verificar el destinatario y posteriormente indicar el monto, parte de ese proceso podría realizarse mediante la lectura del código.
El Banco Central estudia al menos dos modalidades.
El QR estático identificaría al comercio o persona que recibirá el dinero. Después de escanearlo, el cliente tendría que introducir el monto que desea transferir.
El QR dinámico, por otra parte, estaría vinculado con una operación determinada e incluiría previamente el monto.
En ese escenario, el usuario podría escanearlo, comprobar los datos del comercio y autorizar el pago.
Los “alias” evitarían tener que compartir el número
Otra de las novedades que estudia el BCCR son los denominados “alias”.
Actualmente, el número de teléfono es uno de los elementos fundamentales de Sinpe Móvil. Con el nuevo sistema, una persona podría utilizar otros identificadores asociados a su cuenta.
Entre las posibilidades analizadas aparecen claves creadas por los propios usuarios, nombres alternativos, correos electrónicos u otros identificadores.
Esto permitiría, por ejemplo, recibir una transferencia de una persona desconocida sin necesidad de compartir directamente el número de teléfono.
La intención es que Sinpe Móvil deje de depender exclusivamente del celular como identificador para enviar o recibir dinero.
Sinpe Móvil podría ganar terreno en los comercios
El uso del QR también abriría nuevas posibilidades para pagos presenciales.
Un establecimiento podría colocar un código para que sus clientes lo escaneen y realicen la transferencia utilizando la aplicación de su entidad bancaria.
El Banco Central considera que las tarjetas ya ofrecen una alternativa cómoda para realizar compras, pero busca ampliar las opciones digitales disponibles.
“Cuando vayamos al QR se abre una gama de posibilidades”, afirmó Melegatti.
La tecnología podría utilizarse además en comercio electrónico.
Por ejemplo, una tienda podría generar un QR durante el proceso de compra para que el cliente lo escanee desde su aplicación bancaria y complete la transacción.
También serviría para pagar recibos
Otra de las posibilidades estudiadas es incorporar códigos QR en recibos de servicios.
Facturas de electricidad, agua o telecomunicaciones, por ejemplo, podrían incluir un código que permita realizar directamente el pago.
El QR dinámico tendría especial utilidad en estos casos porque podría contener información previamente establecida sobre la transacción.
El cliente únicamente tendría que comprobar los datos y autorizar la operación.
¿Qué pasará con la seguridad?
El BCCR también trabaja en los mecanismos necesarios para evitar fraudes mediante códigos QR falsos o manipulados.
Las transacciones continuarían realizándose mediante las aplicaciones de las entidades financieras, aprovechando los mecanismos de autenticación que cada banco ya utiliza.
Además, el Banco Central analiza homologar los códigos para que las aplicaciones financieras puedan determinar si un QR es auténtico.
La medida pretende reducir riesgos como el denominado QR swapping, que consiste en sustituir o manipular un código legítimo para redireccionar el dinero hacia otra cuenta.
Costos para comercios todavía están en análisis
Uno de los aspectos que todavía no está definido es el eventual costo del sistema para los establecimientos comerciales.
El Banco Central analiza modelos utilizados en otros países, entre ellos Brasil e India, antes de establecer cómo funcionará el esquema costarricense.
“Estamos viendo cómo hacemos un diseño que tenga la menor cantidad de elementos y ver cuáles son los costos involucrados”, señaló Melegatti.
El objetivo es evitar que los costos relacionados con el sistema terminen trasladándose a los precios que pagan los consumidores.
El SMS no desaparecerá
Aunque el proyecto pretende modernizar Sinpe Móvil, el Banco Central no planea eliminar las transacciones mediante SMS.
Este mecanismo todavía funciona como alternativa en lugares con dificultades de acceso a Internet móvil o cuando existe saturación en las redes.
Según Melegatti, actualmente todavía se realizan decenas de miles de operaciones mediante mensajes de texto.
Por esa razón, el SMS permanecería como una opción de respaldo mientras se incorporan las nuevas funcionalidades.
¿Cuándo llegarían los cambios a Sinpe Móvil?
El Banco Central trabaja actualmente con 2028 como año de referencia para la evolución del sistema.
Sin embargo, esa fecha no significa necesariamente que los usuarios tendrán que esperar hasta entonces.
“Si lo podemos tener mucho antes, lo vamos a tener”, afirmó Melegatti.
El BCCR mantiene reuniones semanales para trabajar en los componentes técnicos, operativos y comerciales necesarios para desarrollar el proyecto.
La institución cuenta con la ventaja de partir de una infraestructura consolidada después de más de una década de funcionamiento de Sinpe Móvil.
El desafío será incorporar QR, alias y nuevas modalidades de pago sin sacrificar la facilidad, seguridad y bajo costo que contribuyeron a popularizar el servicio entre los costarricenses.



