Pedestrians walk past the International Monetary Fund headquarters' complex in Washington Sunday, May 2, 2010. A senior International Monetary Fund official says the IMF's executive board is meeting in Washington to consider how much aid to grant Athens under a massive rescue loan package. (AP Photo/Cliff Owen)

La vigilancia económica del FMI tendrá un nuevo enfoque para enfrentar un escenario mundial más incierto y expuesto a choques.

El Fondo Monetario Internacional busca prestar mayor atención a los riesgos que podrían alterar el crecimiento, la inflación y las finanzas públicas.

La estrategia forma parte de su Revisión Integral de la Supervisión 2026. Este proceso busca definir las prioridades de vigilancia para los próximos años. El FMI había planteado que la revisión orientaría su trabajo durante un horizonte de entre cinco y 10 años.

El organismo considera que la economía mundial enfrenta grandes transformaciones. Entre ellas aparecen la fragmentación geoeconómica, la digitalización y otros riesgos emergentes.

Vigilancia económica del FMI pondrá foco en riesgos

El nuevo enfoque pretende evitar que las evaluaciones se concentren únicamente en un escenario económico central.

Ahora se busca analizar con mayor profundidad qué podría salir mal y cómo responder ante esos escenarios.

Para ello, el Fondo quiere utilizar escenarios alternativos y evaluar los canales mediante los cuales un choque puede extenderse por una economía.

Además, la institución pretende ser más selectiva. Los equipos dedicarán mayor atención a los asuntos capaces de afectar significativamente la estabilidad de cada país.

El FMI ya había establecido como objetivo de esta revisión identificar brechas y adaptar su supervisión a un panorama económico cambiante.

Inflación dejó lecciones para el organismo

La revisión también analiza la experiencia acumulada durante los últimos años, incluida la respuesta frente al fuerte repunte inflacionario posterior a la pandemia.

Una de las prioridades será explicar mejor los riesgos alrededor de las proyecciones y las condiciones que podrían provocar cambios en las recomendaciones económicas.

Asimismo, la vigilancia económica del FMI prestará mayor atención a los efectos que las políticas de una nación pueden generar fuera de sus fronteras.

El Fondo distingue entre la vigilancia bilateral, enfocada en cada país, y la multilateral, que analiza la economía mundial y el sistema monetario internacional.

Las políticas fiscal, monetaria, cambiaria y financiera continuarán formando parte del núcleo de estas evaluaciones.

Inteligencia artificial entra en el análisis

La tecnología también tendrá un papel en la modernización del trabajo del organismo.

El FMI contempla ampliar gradualmente herramientas de inteligencia artificial para apoyar el procesamiento de información y los análisis realizados por sus equipos.

Sin embargo, el uso de estas tecnologías estará acompañado por salvaguardas, reglas de gobernanza y supervisión humana.

La intención es utilizar la tecnología como apoyo y no como sustituto del criterio profesional de los funcionarios.

Además, el organismo busca mantener un seguimiento más continuo con los países entre las consultas formales del Artículo IV.

La implementación de los cambios será gradual. Primero se ajustarán herramientas, metodologías y orientaciones internas antes de trasladarlas plenamente a las evaluaciones nacionales.

El proceso se apoya en la revisión anterior, realizada en 2021, cuando el FMI ya había establecido la necesidad de una supervisión más focalizada, oportuna e interconectada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *