Nicolás Maduro compareció este lunes ante un tribunal federal en Nueva York, donde se declaró inocente de los cargos que enfrenta en Estados Unidos por presunto narcotráfico y terrorismo. Durante la audiencia, el mandatario afirmó que continúa siendo el presidente legítimo de Venezuela y cuestionó la legalidad de su detención.
La comparecencia se realizó en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, en lo que constituye un hecho sin precedentes en la relación entre ambos países.
“Todavía soy el presidente de Venezuela”
Durante la lectura de cargos, Maduro rechazó de forma categórica todas las acusaciones en su contra. Ante el juez, aseguró no tener responsabilidad en los delitos imputados y sostuvo que su captura fue ilegal.
En sus declaraciones, insistió en que su condición política sigue vigente y que no reconoce la jurisdicción estadounidense sobre su caso, postura que ha mantenido públicamente desde que se conoció su traslado a territorio norteamericano.
Los cargos que enfrenta
La Fiscalía de Estados Unidos acusa a Maduro de haber liderado, durante años, una red de narcotráfico que habría facilitado el envío de grandes cantidades de cocaína hacia ese país. Las investigaciones, según las autoridades estadounidenses, se remontan a varias décadas y vinculan a altos funcionarios del gobierno venezolano.
Maduro ha negado reiteradamente estas acusaciones, calificándolas como una persecución política.
Cómo se desarrolló la audiencia
La audiencia tuvo carácter preliminar y se centró en la formalización del proceso judicial. Maduro se declaró no culpable y escuchó la enumeración de los cargos, mientras el juez estableció las primeras pautas del caso y fijó una nueva comparecencia para los próximos meses.
Durante la sesión, el exmandatario intentó intervenir en más de una ocasión, aunque el juez limitó sus intervenciones para mantener el orden del procedimiento.
Reacciones y contexto internacional
El caso ha generado reacciones a nivel internacional. Gobiernos aliados de Venezuela han expresado preocupación por la detención, señalando una posible violación de la soberanía del país sudamericano, mientras que Washington sostiene que el proceso se enmarca dentro de su sistema judicial.
Organismos internacionales y analistas advierten que el juicio podría tener consecuencias políticas y diplomáticas de gran alcance en la región.
La comparecencia de Maduro ocurre en un momento de alta tensión entre Estados Unidos y Venezuela, marcado por sanciones económicas, disputas diplomáticas y cuestionamientos sobre la legitimidad del poder en Caracas.


