En medio de la creciente discusión pública sobre la comunicación política y el respeto entre candidatos durante la campaña electoral, el aspirante presidencial Álvaro Ramos ofreció una respuesta firme ante quienes han cuestionado su forma de expresarse, señalando que la libertad de expresión y el diálogo respetuoso son pilares fundamentales para la democracia en Costa Rica.
Aunque las redes sociales han amplificado comentarios críticos –incluyendo frases despectivas dirigidas a su manera de hablar– Ramos ha mantenido una postura centrada en el valor de escuchar y ser escuchado, más allá de las formas.
En sus apariciones públicas y mensajes en video, el candidato ha enfatizado repetidamente que construir un país unido requiere atención, respeto y diálogo entre los ciudadanos, sin que la retórica política se convierta en un obstáculo para el entendimiento colectivo.
“Costa Rica se construye cuidando a la familia costarricense, escuchándonos, respetándonos y trabajando juntos por un mismo país”, afirmó Ramos, subrayando el papel que la comunicación respetuosa juega en la política actual.
Además, ha señalado que el tejido social del país se fortalece cuando las personas están dispuestas a dialogar y a buscar acuerdos, incluso en temas donde las posturas difieren.
Este enfoque se da justo en un contexto donde los actores políticos están bajo el escrutinio público constante, especialmente en plataformas digitales, donde las críticas y los memes pueden viralizarse rápidamente y generar tensiones que van más allá del debate de ideas puramente políticas.
Ramos ha señalado también que, ante críticas de cualquier tipo, su objetivo es responder con propuestas claras y centrarse en las necesidades reales de la población costarricense, en lugar de quedar atrapado en polémicas sobre su estilo de comunicación.


