En el cierre de la jornada electoral de este 1.º de febrero de 2026, la Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) envió un mensaje contundente al país, marcado por advertencias claras sobre el clima político, la convivencia democrática y el respeto a las reglas del juego.

Durante la Sesión Solemne, la Magistrada Presidenta del TSE reconoció el esfuerzo institucional y ciudadano que permitió realizar unas elecciones íntegras, pero también encendió alertas por los discursos de odio, la confrontación y los intentos de desacreditar la autoridad electoral.

Elecciones bajo control, pero con un clima tenso

La jerarca recordó que el proceso electoral fue conducido con solvencia técnica, integridad y apego absoluto a la Constitución y la ley, desde la inscripción de candidaturas hasta el cierre de urnas, incluso en consulados fuera del país.

Los resultados preliminares dijo reflejan la voluntad libremente expresada en las urnas, con controles que permiten su revisión en el escrutinio definitivo, como ha sido tradición en Costa Rica desde 1953.

Advertencia directa al país: la democracia no es solo votar

Más allá de los resultados, el discurso se convirtió en una llamada de atención al clima político que marcó la campaña electoral. La Presidenta del TSE advirtió que la democracia costarricense no es indestructible y que ciertas conductas la ponen en riesgo.

Señaló que durante la campaña no faltaron los agravios, los discursos de odio y las narrativas falsas, incluso dirigidas contra la autoridad electoral, y fue enfática en que esos intentos fracasaron, pero dejaron lecciones importantes.

Un mensaje con peso histórico

La Magistrada evocó episodios previos a la guerra civil de 1948 para recordar que la normalización de la violencia verbal y la estigmatización política pueden tener consecuencias graves como sociedad.

El llamado fue claro: frenar la escalada de insultos y crispación que no acerca al país a resolver problemas reales como la pobreza, la enfermedad, la ignorancia o la criminalidad.

Llamado a la reconciliación y al respeto del resultado

En su mensaje final, la Presidenta del TSE pidió sanar heridas, abrir un tiempo de distensión y respetar el veredicto de las urnas, sin renunciar a la crítica democrática ni a la vigilancia ciudadana.

También dirigió un mensaje directo a quienes resultaron favorecidos por el voto popular: gobernar no es imponer, sino servir a toda la nación, incluyendo a quienes no votaron por ellos.

Las frases que estremecieron al país en el discurso del TSE

“Jugamos con fuego. Jugamos con cosas que no tienen repuesto.”

“Fracasarón quienes trataron de desacreditar a este Tribunal y dañar la confianza que nuestro pueblo siempre ha tenido en sus procesos electorales.”

“La democracia no solo se sostiene con el acto de votar.”

“Respetarnos en nuestras diferencias no es una opción política, es un acto elemental de reconocimiento mutuo.”

“No estamos obligados al consenso. No tenemos que pensar igual.”

“Ganar o perder unas elecciones no puede desgarrarnos como sociedad.”

“Entender que el poder no es propiedad, sino encargo; que no es trinchera de combate, sino responsabilidad de servicio.”

“Para enfrentar los desafíos comunes, nadie sobra en Costa Rica.”

Un mensaje que trasciende la jornada electoral

El discurso cerró con un llamado colectivo a asumir un compromiso democrático renovado, no solo con los resultados electorales, sino con la forma en que la sociedad costarricense se relaciona, debate y construye su futuro.