Aunque se produce en Guanacaste y presume raíces costarricenses, el Ron Nicoya tiene un recorrido poco común: debe salir del país, cruzar el Atlántico y regresar desde Francia para poder comercializarse oficialmente en Costa Rica. Esta particular ruta lo ha convertido en uno de los licores nacionales con la historia más llamativa del momento.

El producto, elaborado con identidad guanacasteca, acaba de lanzarse oficialmente en el mercado costarricense, luego de haber logrado posicionarse primero en Europa.

Un ron nacido en Guanacaste… pero terminado en Europa

Ron Nicoya se produce en Costa Rica, pero su proceso final de añejamiento y certificación se realiza en Francia, país con una fuerte tradición en destilados premium. Este paso no es un simple detalle logístico: es clave para que el ron alcance los estándares internacionales que le permiten competir en mercados exigentes.

Una vez completado ese proceso en Europa, el licor regresa a Costa Rica ya como un ron premium con aval internacional, listo para su comercialización local.

¿Por qué tiene que salir del país?

La razón principal está relacionada con regulaciones, certificaciones y posicionamiento de marca. Francia ofrece condiciones ideales para el añejamiento, control de calidad y validación dentro del mercado europeo de licores finos.

Este recorrido le permitió a Ron Nicoya:

  • Obtener reconocimiento internacional
  • Posicionarse como un producto premium
  • Abrir puertas en mercados extranjeros
  • Regresar al país con mayor valor agregado

Conquista primero Francia y luego vuelve a casa

Antes de venderse en Costa Rica, Ron Nicoya logró aceptación en el mercado francés, donde el consumo de ron premium es alto y competitivo. Ese paso fue clave para fortalecer la marca y construir una narrativa de calidad y sofisticación.

Ahora, el producto regresa a su país de origen con una propuesta renovada, apostando por consumidores que buscan licores artesanales, de origen local y con proyección internacional.

Identidad guanacasteca con visión global

Aunque su viaje es largo, el ron mantiene su esencia: materias primas, concepto y origen guanacasteco. El nombre Nicoya no es casual; busca resaltar la herencia cultural y geográfica de una de las regiones más emblemáticas del país.

El proyecto también apunta a poner a Costa Rica en el mapa de los rones premium, un segmento dominado históricamente por países del Caribe.