Iran's midfielder Ehsan Haji Safi reacts during the Russia 2018 World Cup Group B football match between Iran and Spain at the Kazan Arena in Kazan on June 20, 2018. (Photo by SAEED KHAN / AFP) / RESTRICTED TO EDITORIAL USE - NO MOBILE PUSH ALERTS/DOWNLOADS (Photo credit should read SAEED KHAN/AFP via Getty Images)

La selección de Irán lanzó fuertes críticas contra la organización del Mundial 2026 tras su debut ante Nueva Zelanda en Los Ángeles. Luego del empate 2-2, el entrenador Amir Ghalenoei y el delantero Mehdi Taremi denunciaron problemas logísticos, restricciones migratorias y múltiples dificultades que, según afirman, han afectado al equipo desde antes del inicio del torneo.

El combinado iraní, conocido como Team Melli, aseguró que ha enfrentado obstáculos extraordinarios en medio del complejo contexto geopolítico que involucra a Irán y Estados Unidos. Las declaraciones se produjeron tras el primer encuentro mundialista disputado por la selección asiática.

Irán critica las condiciones que enfrenta en el torneo

Durante la conferencia de prensa posterior al partido, el seleccionador Amir Ghalenoei expresó su malestar por la situación que vive la delegación iraní.

«Somos el equipo más maltratado de todo el Mundial», afirmó el estratega, quien señaló que las dificultades han acompañado al grupo durante gran parte de la preparación para la competencia.

La selección tuvo que modificar sus planes a última hora y trasladar su centro de operaciones desde Arizona hacia Tijuana, México. Además, según denunciaron sus representantes, alrededor de 15 integrantes de la delegación no recibieron la autorización migratoria necesaria para ingresar a territorio estadounidense.

Estas circunstancias obligaron a reorganizar la logística del equipo apenas días antes del inicio del campeonato.

Mehdi Taremi denuncia un «desastre logístico»

Las críticas también llegaron por parte de la principal figura iraní, el delantero Mehdi Taremi, quien mostró su frustración por las condiciones en las que debe desplazarse la selección durante el torneo.

El atacante explicó que, tras disputar el partido en Los Ángeles, el equipo debe regresar inmediatamente a Tijuana y posteriormente volver a viajar a California para enfrentar a Bélgica el próximo domingo.

«Es mucho estrés para los jugadores, tenemos poco apoyo, creo que la FIFA podría haberlo hecho mejor», manifestó el goleador de 33 años.

Taremi también cuestionó la falta de personal disponible para atender diferentes responsabilidades dentro de la delegación.

«Uno de nuestros analistas tiene que venir a hacer de responsable ante la prensa, todo esto es un desastre», señaló el futbolista, aunque aclaró que no pretende utilizar la situación como excusa por el resultado obtenido frente a Nueva Zelanda.

El pedido de ayuda a la FIFA

Según reveló el delantero, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, visitó el vestuario iraní después del encuentro para conversar con los jugadores.

Durante ese intercambio, la delegación aprovechó para trasladar sus preocupaciones sobre las condiciones que enfrenta en el Mundial.

«Le pedimos las mismas cosas (…) él quiere ayudar, pero hay otros problemas», comentó Taremi sin señalar directamente a las autoridades estadounidenses.

Además, el atacante insistió en que los futbolistas desean concentrarse únicamente en el aspecto deportivo.

«Estamos cansados de esta situación, hemos tenido muchos problemas estos últimos meses, solo queremos paz y alegría», expresó.

Apoyo en las gradas y protestas fuera del estadio

A pesar de las dificultades denunciadas por el equipo, la selección de Irán recibió un importante respaldo de aficionados presentes en el estadio de Los Ángeles.

Sin embargo, la jornada también estuvo marcada por manifestaciones de grupos opositores al gobierno iraní. Cientos de personas se concentraron dentro y fuera del recinto deportivo para expresar su rechazo al régimen de Teherán.

Durante el encuentro se observaron banderas previas a la Revolución Islámica de 1979 y se registraron abucheos durante la interpretación del himno nacional iraní.