La confianza del consumidor en Costa Rica registró una importante caída durante mayo de 2026 y regresó a los niveles observados antes de las elecciones nacionales. Así lo revela la más reciente Encuesta de Confianza del Consumidor elaborada por la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR), que muestra una mayor cautela de los hogares ante el panorama económico del país.
El estudio indica que el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 54,8 puntos en una escala de cero a 100. Esto representa una disminución de seis puntos en comparación con la medición realizada en febrero, cuando la confianza se había fortalecido durante el período electoral.
UCR detecta mayor incertidumbre económica
Aunque el indicador continúa por encima de su promedio histórico, la reducción observada en mayo refleja una percepción menos optimista entre los consumidores.
De acuerdo con la investigación, el descenso podría estar relacionado con preocupaciones sobre la situación fiscal del país y el incremento en los precios de los combustibles provocado por las tensiones internacionales entre Estados Unidos e Irán.
Los resultados muestran que:
- El 60,2 % de los encuestados espera aumentos en el precio de los combustibles.
- El 31,6 % considera que el dólar subirá durante los próximos 12 meses.
- El 37 % prevé incrementos en las tasas de interés.
- El 26 % cree que disminuirá su capacidad de compra.
Estos factores han contribuido a una visión más conservadora sobre la economía familiar y nacional.
Disminuye el número de consumidores optimistas
La encuesta también refleja cambios importantes en la distribución de los niveles de confianza.
El porcentaje de consumidores optimistas cayó 9,2 puntos porcentuales y se ubicó en 37,8 %. Mientras tanto, los consumidores ambivalentes aumentaron hasta el 47,9 % y los pesimistas alcanzaron el 14,4 %.
La reducción de la confianza se presentó tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, el descenso fue más pronunciado entre las personas menores de 35 años y aquellas mayores de 50 años.
Por nivel educativo, la confianza disminuyó entre quienes tienen primaria o secundaria, mientras que permaneció estable entre las personas con educación universitaria.
Hogares perciben un deterioro en sus finanzas
Los indicadores relacionados con la situación económica de las familias también mostraron señales de debilitamiento.
El Índice de Condiciones Económicas Actuales (ICEA) bajó a 50,2 puntos, mientras que el Índice de Expectativas Económicas (IEE) se ubicó en 57,8 puntos.
Entre los principales hallazgos destacan:
- El 23,1 % considera que su situación económica es peor que hace un año.
- El 42,7 % cree que son malos tiempos para comprar artículos grandes para el hogar.
- El 45,6 % considera desfavorable adquirir una vivienda actualmente.
- El 18 % espera que sus ingresos familiares disminuyan durante el próximo año.
Estos resultados evidencian una mayor preocupación por el manejo de las finanzas personales y la capacidad de consumo.
Crece el temor por una crisis económica
Las expectativas a mediano plazo también muestran un deterioro respecto a la medición anterior.
Según la encuesta:
- El 16,6 % considera que la situación económica de su familia será peor dentro de un año.
- El 21,5 % cree que las empresas enfrentarán un panorama más complicado.
- El 36,9 % prevé una crisis económica para el país en los próximos cinco años.
Además, aumentó la cantidad de personas que anticipan un incremento en la pobreza. Un 30,3 % de los encuestados espera que este indicador empeore durante los próximos 12 meses.
Gobierno mantiene evaluación positiva
A pesar de la caída en la confianza del consumidor, la valoración sobre la gestión económica del Gobierno se mantiene relativamente favorable.
Según la medición de mayo, un 38,6 % de los participantes consideró que la administración del presidente Rodrigo Chaves Robles realiza una buena labor en materia económica.
No obstante, la percepción sobre temas como pobreza, empleo y costo de vida refleja una creciente preocupación entre los hogares costarricenses.
Los resultados de la encuesta sugieren que, aunque la confianza del consumidor continúa en niveles históricamente altos, los ciudadanos observan con mayor cautela los desafíos económicos que podrían impactar sus finanzas durante los próximos meses.


