Las autoridades costarricenses, en una alianza estratégica con la Administración de Control de Drogas (DEA) de los Estados Unidos, se preparan para ejecutar nuevas detenciones de requeridos por la justicia internacional en los próximos días. Así lo confirmó el fiscal general de la República, Carlo Díaz, tras la reciente captura que sacudió al ámbito deportivo y empresarial del país.
El pasado miércoles, las fuerzas policiales arrestaron a Wilder Eusse Osorio, presidente del club de fútbol Municipal Liberia. Eusse Osorio enfrenta una solicitud de extradición hacia el estado de Texas, EE. UU., donde se le vincula con presuntos delitos de tráfico internacional de drogas.
Negocios bajo la lupa y el ritmo de las extradiciones
El jerarca del Ministerio Público detalló en el programa Nuestra Voz que el país mantiene un flujo constante de efectividad en esta materia, registrando un promedio de una a dos detenciones de extraditables en Costa Rica cada mes.
«Vamos a investigar a fondo todos los negocios e inversiones que este sujeto (Eusse Osorio) mantenía en territorio costarricense», enfatizó el fiscal general, dejando claro que el proceso no se limitará únicamente a su traslado al extranjero.
Con la detención del dirigente deportivo, ya suman 23 los ciudadanos costarricenses (tanto por nacimiento como por naturalización) que han sido capturados bajo requerimientos internacionales. Si bien la gran mayoría de estas solicitudes provienen de los Estados Unidos, las autoridades locales también tramitan órdenes vigentes para objetivos reclamados por las justicias de Francia, Italia y Panamá.
Al ser consultado sobre si estos avances responden a una posible colaboración del exmagistrado y extraditado Celso Gamboa, el fiscal general se refirió al caso manteniendo la línea de investigación que sostiene el Ministerio Público en coordinación con las agencias internacionales. Los operativos de «alto perfil» continuarán ejecutándose de manera prioritaria en el territorio nacional.


