El proyecto para construir un aeropuerto internacional en la Zona Sur de Costa Rica suma más de dos décadas de espera. Aunque la iniciativa es considerada estratégica para impulsar el turismo, atraer inversión y fortalecer la conectividad de la región, diversos obstáculos han retrasado su avance desde que comenzó a tomar forma a inicios de los años 2000.
Ahora, tras superar una compleja etapa relacionada con hallazgos arqueológicos en los terrenos previstos para la obra, el proyecto se prepara para ingresar a una nueva fase de planificación.
Un proyecto que busca transformar la región
La propuesta tomó fuerza en 2008 con la elaboración del primer plan maestro, documento que estableció las bases técnicas para desarrollar una terminal aérea internacional en Palmar Sur.
Posteriormente, en 2023 se realizaron nuevos estudios de viabilidad que actualizaron las necesidades del proyecto y determinaron que la futura terminal requeriría una pista de aproximadamente 2.600 metros de longitud.
La iniciativa es vista como una oportunidad para potenciar el desarrollo económico de la Zona Sur, una región que ha experimentado un crecimiento sostenido en turismo y en la llegada de residentes extranjeros.
Hallazgos arqueológicos obligaron a replantear el proyecto
Uno de los principales obstáculos surgió cuando se confirmó la presencia de material arqueológico en las fincas destinadas para la construcción.
Las evaluaciones realizadas durante 2025 identificaron una importante concentración de piezas en distintos sectores del terreno.
Ante esta situación, entre marzo y junio de este año se ejecutó un proceso de rescate arqueológico en 12 sitios específicos.
El objetivo fue recuperar la mayor cantidad posible de artefactos antes de continuar con las siguientes etapas del proyecto.
Con esta fase concluida, las autoridades consideran que el desarrollo puede avanzar, aunque todavía quedan importantes pasos pendientes.
Aviación Civil trabaja en un nuevo plan maestro
El ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, confirmó que la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) trabaja en la actualización del plan maestro que servirá de guía para el desarrollo de la terminal.
Este nuevo documento sustituirá el elaborado en 2008, el cual ya no refleja la realidad actual del sector turístico ni las necesidades de conectividad de la región.
Entre los aspectos que deberán revisarse destacan:
- Longitud definitiva de la pista.
- Extensión requerida del terreno.
- Modelo financiero del proyecto.
- Proyección de pasajeros.
- Requerimientos operativos de la terminal.
Según especialistas, las estimaciones de demanda también deben actualizarse. Mientras el plan de 2008 proyectaba cerca de un millón de pasajeros para 2030, escenarios más recientes plantean entre 126.000 y 242.000 pasajeros para las próximas décadas.
Ventajas para desarrollar la obra
Uno de los puntos favorables del proyecto es la disponibilidad de los terrenos.
Las propiedades donde se plantea construir la terminal pertenecen al Instituto de Desarrollo Rural (Inder) y al Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (Infocoop), lo que reduciría significativamente la necesidad de expropiaciones.
Esta condición podría agilizar varios procesos administrativos y disminuir costos asociados a la adquisición de tierras.
Los tres grandes retos del aeropuerto
A pesar de las ventajas, el proyecto enfrenta desafíos importantes.
Protección ambiental
La zona está rodeada de humedales, bosques y ríos, por lo que el diseño deberá incorporar medidas estrictas de conservación ambiental.
Riesgo de inundaciones
La cercanía de cuerpos de agua obliga a desarrollar soluciones de ingeniería que reduzcan la vulnerabilidad de la infraestructura.
Rentabilidad económica
Los especialistas advierten que el éxito del aeropuerto dependerá de alcanzar niveles suficientes de operación y demanda de pasajeros.
Por ello, se plantea una eventual integración con terminales como el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y el Aeropuerto Internacional Daniel Oduber Quirós.
Una obra considerada estratégica para Costa Rica
Expertos consideran que un aeropuerto internacional en la Zona Sur no solo impulsaría el turismo y la economía regional, sino que también contribuiría a descongestionar las dos principales terminales aéreas del país.
Además, permitiría diversificar el ingreso de visitantes internacionales hacia nuevas regiones con alto potencial turístico.
Pese a que diferentes administraciones han incluido la obra dentro de sus planes de gobierno, el proyecto todavía no alcanza la fase de construcción.
Por ahora, todas las miradas están puestas en la elaboración del nuevo plan maestro, documento que definirá si una iniciativa esperada durante más de 20 años finalmente logra despegar.


