El dólar en Costa Rica se mantendría por debajo de los ¢500 durante el resto de 2026, según coinciden varios economistas consultados sobre el comportamiento del tipo de cambio. Aunque podrían surgir presiones moderadas al alza en los próximos meses, los expertos consideran poco probable que la divisa estadounidense regrese a los niveles observados a inicios de año.

La previsión llega en un momento en que miles de personas que reciben ingresos en dólares han visto disminuir su poder adquisitivo debido al fortalecimiento del colón frente a la moneda estadounidense.

Salarios en dólares pierden capacidad de compra

El impacto del comportamiento cambiario se refleja directamente en los ingresos de quienes ganan en dólares y realizan la mayoría de sus gastos en colones.

Por ejemplo, una persona que recibía un salario mensual de $1.000 a principios de enero obtenía aproximadamente ¢497.070 al realizar la conversión.

Sin embargo, con el tipo de cambio ubicado en ¢454,44 al cierre del 22 de junio, ese mismo ingreso equivale a cerca de ¢454.440.

La diferencia representa una reducción aproximada de ¢42.630 mensuales, lo que implica una pérdida cercana al 8,6% en la capacidad de compra únicamente por efecto del tipo de cambio.

¿Puede el dólar volver a subir?

Los especialistas consideran que sí podrían presentarse movimientos alcistas durante la segunda mitad del año.

No obstante, estiman que esos ajustes serían moderados y no suficientes para llevar nuevamente la divisa hasta los ¢500.

El expresidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, explicó que la evolución futura dependerá tanto de factores nacionales como internacionales.

Menos dólares podrían generar una corrección

Cubero señaló que algunos elementos podrían favorecer una recuperación parcial del tipo de cambio.

Entre ellos destacan:

  • Menor crecimiento de las exportaciones de servicios.
  • Desaceleración del turismo.
  • Menor dinamismo de la inversión extranjera directa.
  • Incremento de viajes de costarricenses al exterior.
  • Aumento de precios internacionales de materias primas.

Según el economista, estas condiciones podrían reducir la oferta de dólares y aumentar la demanda, generando una corrección gradual en el mercado cambiario.

Aun así, considera poco probable que el tipo de cambio vuelva a alcanzar los niveles registrados a inicios de 2026.

Exceso de dólares sigue presionando a la baja

Por su parte, el economista y experto bancario Gerardo Corrales sostiene que el mercado todavía presenta un importante excedente de dólares.

Según sus estimaciones, las entidades financieras mantienen alrededor de $600 millones en exceso de divisas.

Además, identificó varios factores que continúan favoreciendo la estabilidad del colón:

  • Menores precios internacionales del petróleo.
  • Menor demanda de dólares por parte de Recope.
  • Financiamiento externo del Gobierno.
  • Elevado nivel de reservas internacionales.

«Por lo tanto, no veo cómo la tendencia que hemos tenido a una leve apreciación del colón, que lo sostiene en ¢455 o ¢460, se vaya a modificar», afirmó.

Corrales también descartó escenarios de crisis cambiaria debido a que el Banco Central dispone de aproximadamente $21.000 millones en reservas internacionales.

Situación fiscal podría generar presiones

El economista Norberto Zúñiga coincide en que el dólar permanecerá por debajo de los ¢500, aunque advierte sobre algunos riesgos asociados a las finanzas públicas.

Según explicó, el tipo de cambio actual responde a varios factores que fortalecieron al colón durante los últimos años:

  • Crecimiento de las zonas francas.
  • Mayor ingreso de divisas por turismo.
  • Menores precios de combustibles.
  • Política monetaria restrictiva del Banco Central.
  • Acumulación de reservas internacionales.

No obstante, considera que un eventual deterioro fiscal podría generar una leve presión alcista sobre el mercado cambiario.

Panorama para el cierre del año

Aunque los especialistas reconocen que el tipo de cambio es una de las variables económicas más difíciles de pronosticar, existe consenso en que el escenario más probable para el cierre de 2026 es un dólar moviéndose en niveles similares a los actuales.

Las expectativas apuntan a fluctuaciones moderadas dentro de un rango cercano a los ¢455 y ¢470, muy lejos de los más de ¢500 observados en otros períodos recientes.