El Gobierno del Reino Unido solicitó a la FIFA abrir una investigación sobre la selección de Argentina después de que varios de sus jugadores celebraran el pase a la final del Mundial con una pancarta en apoyo a la reivindicación argentina sobre las islas Malvinas.

El episodio ocurrió tras la victoria 2-1 sobre Inglaterra en la semifinal del torneo y generó una nueva controversia por la histórica disputa de soberanía entre ambos países.

Gobierno británico pide una investigación

El ministro británico de Empresa, Peter Kyle, consideró que la acción fue inapropiada y manifestó que espera que la FIFA determine si existió un incumplimiento de las normas del torneo.

Desde Downing Street, la oficina del primer ministro Keir Starmer, señalaron que cualquier eventual sanción corresponde al organismo rector del fútbol mundial, aunque respaldaron la petición de investigar lo ocurrido.

El reglamento limita mensajes políticos

La polémica gira en torno al reglamento de la competencia, que prohíbe a jugadores y selecciones exhibir mensajes o consignas de carácter político antes, durante o después de los partidos.

Tras el encuentro, algunos futbolistas argentinos posaron con una pancarta entregada por aficionados en la que se leía que las Malvinas pertenecen a Argentina.

Antecedentes y pedidos de sanción

El caso reavivó el debate sobre el uso de mensajes políticos en eventos deportivos.

Dirigentes políticos británicos pidieron incluso que los jugadores involucrados no puedan disputar la final del Mundial frente a España.

Además, recordaron que en años anteriores la FIFA ya sancionó a la Asociación del Fútbol Argentino por la exhibición de un mensaje similar, mientras que la UEFA también castigó recientemente a futbolistas españoles por manifestaciones relacionadas con Gibraltar.

Argentina mantiene su postura

Desde Argentina también hubo reacciones. La vicepresidenta Victoria Villarruel respaldó públicamente el mensaje exhibido por los jugadores y reiteró la posición histórica del país sobre la soberanía del archipiélago.

En contraste, antes del partido el técnico Lionel Scaloni había manifestado que el encuentro debía mantenerse en el ámbito deportivo y evitar mezclar el fútbol con cuestiones políticas o históricas.