El acceso a internet en Costa Rica continúa siendo un desafío para miles de familias que viven en zonas rurales. Un estudio de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) advierte que las condiciones geográficas y las limitaciones en infraestructura mantienen desconectados a cerca de tres de cada diez hogares del país.
La investigación, elaborada con datos de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), identifica a Los Chiles, Upala, Talamanca, La Cruz y Nandayure como los cantones con menor acceso a internet fijo. El caso más crítico es Los Chiles, donde la penetración alcanza apenas un 3,5%.
Las zonas rurales enfrentan la mayor brecha
José Roberto Santamaría, encargado de la Cátedra de Administración de las Telecomunicaciones de la UNED, explicó que la baja densidad poblacional y las largas distancias elevan los costos para instalar y mantener redes de internet.
Según el estudio, el 29% de los hogares costarricenses aún no cuenta con internet fijo, una situación que afecta principalmente a las regiones Huetar Norte, Huetar Caribe y Brunca.
«Hablar de conectividad ya no es hablar de tecnología. Hoy significa hablar de oportunidades. Una familia sin acceso a internet enfrenta mayores dificultades para estudiar, trabajar, emprender o acceder a servicios públicos», afirmó Santamaría.
La infraestructura sigue siendo el principal reto
Aunque en 2025 el acceso al internet fijo llegó al 71% de los hogares y el internet móvil alcanzó una penetración equivalente al 106% de la población, el estudio señala que persisten importantes obstáculos para ampliar la cobertura.
Entre ellos destacan:
- Baja disponibilidad de infraestructura.
- Limitaciones en la postería eléctrica.
- Dificultades para instalar fibra óptica.
- Tiempos prolongados para obtener permisos.
- Costos elevados en comunidades alejadas.
Actualmente, Costa Rica cuenta con más de 500.000 postes administrados por ocho empresas eléctricas. Sin embargo, el 95% de los operadores considera que existen barreras para utilizar esa infraestructura.
La falta de conectividad también afecta la economía
El informe destaca que el sector de telecomunicaciones generó durante 2025 ingresos por ¢804.950 millones y sostuvo 11.777 empleos directos.
No obstante, el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) estima que el país pierde hasta $1.587 millones por no contar con infraestructura moderna de telecomunicaciones.
Además, el estudio advierte que el crecimiento de la inteligencia artificial (IA) exigirá inversiones en redes, energía y talento humano para responder a la creciente demanda de procesamiento de datos.
Para los investigadores, reducir la brecha digital será clave para impulsar la educación, el empleo, el teletrabajo y la competitividad del país en los próximos años.



