El retiro definitivo de la moneda de ₡5 traerá cambios concretos en uno de los servicios más utilizados por los costarricenses: el transporte público en autobús. A partir de julio, las tarifas deberán ajustarse para adaptarse a las denominaciones disponibles, lo que implicará redondeos en los pasajes y una nueva dinámica para quienes pagan en efectivo.
Aunque el monto pueda parecer pequeño, el impacto será cotidiano y visible para miles de usuarios que usan el bus a diario.
¿Por qué sale de circulación la moneda de ₡5?
El Banco Central de Costa Rica explicó que la moneda de ₡5 dejó de ser funcional porque su costo de producción es mayor que su valor nominal. Además, su bajo poder adquisitivo redujo significativamente su uso en transacciones diarias.
Por estas razones, se decidió retirarla gradualmente del sistema monetario, un proceso que ahora comienza a reflejarse en servicios regulados como el transporte público.
¿Cómo se ajustarán las tarifas de autobús?
Con la eliminación de la moneda, las tarifas que terminaban en ₡5 ya no podrán cobrarse de esa forma. A partir de julio, los pasajes deberán redondearse al múltiplo de ₡10 más cercano, lo que provocará cambios en varias rutas del país.
En la práctica:
- Algunas tarifas aumentarán ₡5 para facilitar el cobro.
- Otras se mantendrán iguales si ya coinciden con las nuevas denominaciones.
- No se aplicarán cobros con ₡5 ni se dará vuelto con esa moneda.
Estos ajustes deberán ser aprobados y comunicados oficialmente por las autoridades correspondientes.
Impacto directo para quienes pagan en efectivo
El mayor efecto lo sentirán los usuarios que pagan el pasaje en efectivo, ya que deberán llevar el monto exacto en monedas de ₡10, ₡25, ₡50 o ₡100. Los choferes no estarán obligados a aceptar ni devolver monedas de ₡5 una vez que los cambios entren en vigencia.
En el caso de los pasajeros que utilizan tarjetas electrónicas o sistemas digitales, el impacto será menor, aunque las tarifas reflejarán igualmente los redondeos autorizados.
Un cambio pequeño con efecto diario
Aunque se trata de una moneda de bajo valor, su eliminación marca un cambio en la rutina de pago y en la estructura tarifaria del transporte público. Para muchos usuarios frecuentes, incluso un ajuste de ₡5 puede representar un gasto adicional acumulado a lo largo del mes.
Las autoridades recomiendan a la población informarse sobre las nuevas tarifas de sus rutas habituales conforme se acerque julio y prepararse para el cambio en la forma de pago.
Con la salida de la moneda de ₡5, el transporte público entra en una nueva etapa que obligará a usuarios y operadores a ajustar sus hábitos. Informarse con anticipación y llevar el monto exacto será clave para evitar contratiempos en el día a día.


