El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) mantiene una vigilancia especial sobre la Onda Tropical número 40, un sistema atmosférico que se desplaza actualmente por el mar Caribe y que, según reportes del Centro Nacional de Huracanes (NHC), tiene hasta un 60 % de probabilidad de convertirse en un ciclón tropical durante los próximos siete días.

De momento, no se prevé un impacto directo sobre Costa Rica, pero las autoridades recomiendan precaución ante la posibilidad de fuertes lluvias y ráfagas de viento en distintas regiones del país conforme el fenómeno avance.

Condiciones actuales y pronóstico

De acuerdo con los últimos análisis del IMN, la Onda Tropical #40 podría fortalecerse entre el miércoles 23 y el sábado 26 de octubre, cuando se espera que alcance el oriente del mar Caribe.
Los modelos meteorológicos todavía muestran incertidumbre en su trayectoria e intensidad, pero los expertos advierten que la combinación de humedad y calor en la zona podría favorecer su organización.

En regiones como la Zona Norte, el Caribe y el Pacífico Central y Sur, se anticipan lluvias intermitentes y posibles tormentas eléctricas durante los próximos días, especialmente en horas de la tarde y noche.

Recomendaciones del IMN y comités de emergencia

Las autoridades piden a la población mantenerse informada solo por canales oficiales y tomar medidas preventivas básicas ante eventuales temporales:

  • Revisar techos, canaletas y sistemas de desagüe.
  • Evitar cruzar ríos o quebradas crecidas.
  • No permanecer en zonas de riesgo como taludes o riberas.
  • Tener a mano una linterna, radio y cargador portátil en caso de cortes eléctricos.
  • Reportar cualquier emergencia al 9-1-1.

El IMN, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) y el NHC continuarán monitoreando la evolución del sistema, informando a la ciudadanía sobre cualquier cambio significativo.

Contexto regional

La actual temporada ciclónica del Atlántico se mantiene activa, y este nuevo sistema surge en un momento donde varios países del Caribe también se encuentran bajo vigilancia meteorológica.
Costa Rica, por su posición geográfica, suele recibir los efectos indirectos de estos fenómenos, como lluvias intensas y saturación del suelo, lo que aumenta el riesgo de inundaciones y deslizamientos.