Las intensas olas de calor en Francia provocaron una situación poco habitual: una granada de la Segunda Guerra Mundial quedó al descubierto después de que un estanque se secara y el artefacto terminó activándose al quedar expuesto al aire y a las altas temperaturas. El hallazgo ocurrió en Ramonchamp, en el departamento de los Vosgos, al este del país.
Los bomberos atendieron la emergencia el martes después de recibir una alerta sobre un extraño objeto que expulsaba humo.
Al llegar al lugar, localizaron lo que las autoridades describieron como un “objeto metálico cilíndrico” que desprendía “humo blanco e irritante”.
Posteriormente se confirmó que se trataba de una granada de fósforo M15, un artefacto militar que permanecía sumergido en el estanque.
Granada de la Segunda Guerra Mundial quedó expuesta por sequía
Las condiciones meteorológicas jugaron un papel determinante en el descubrimiento.
Las sucesivas olas de calor registradas durante el verano provocaron que el estanque se secara. Como consecuencia, la granada de la Segunda Guerra Mundial quedó expuesta al aire después de permanecer bajo el agua.
La combinación de la sequía y las altas temperaturas terminó provocando la activación del artefacto, según informaron las fuerzas de seguridad.
El humo blanco e irritante generado por la granada llamó la atención y obligó a movilizar a los equipos de emergencia.
Una vez identificado el proyectil, especialistas en desactivación de explosivos asumieron el procedimiento.
Artificieros trasladaron y destruyeron la granada
Debido a las características del artefacto, los equipos especializados procedieron a retirarlo de forma controlada.
Posteriormente, la granada fue trasladada hasta una cantera del municipio de Ramonchamp, donde los artificieros realizaron su destrucción bajo condiciones de seguridad.
La intervención evitó que el proyectil permaneciera en una zona donde pudiera representar un peligro para residentes o visitantes.
El episodio, sin embargo, no fue un caso aislado.
Tres hallazgos en pocos días
Entre el 10 y el 13 de agosto, las autoridades francesas atendieron tres situaciones relacionadas con proyectiles militares en el departamento de los Vosgos.
En todos los casos existía un factor en común: los artefactos aparecieron en masas de agua afectadas por la sequía.
Algunos lugares quedaron completamente secos, mientras otros registraron una disminución considerable de sus niveles.
Esa reducción permitió que objetos que habían permanecido sumergidos durante años volvieran a quedar expuestos.
Los principales factores presentes en los recientes hallazgos fueron:
- Olas de calor consecutivas.
- Sequía y reducción de los niveles de agua.
- Exposición de antiguos proyectiles militares.
- Riesgo de activación de artefactos deteriorados.
- Necesidad de intervención de equipos especializados.
Vestigios de la guerra siguen apareciendo en Europa
El descubrimiento muestra cómo, más de ocho décadas después de la Segunda Guerra Mundial, antiguos artefactos militares todavía pueden aparecer en distintos puntos de Europa.
Municiones, bombas y otros proyectiles permanecen enterrados o sumergidos desde el conflicto y pueden salir nuevamente a la superficie debido a cambios en el terreno.
En este caso, las condiciones extremas del verano modificaron el estanque donde permanecía la granada y permitieron que el proyectil quedara expuesto.
La situación también obligó a las autoridades a mantenerse atentas ante nuevos descubrimientos, especialmente en cuerpos de agua cuyo nivel ha disminuido significativamente.
La aparición de tres proyectiles militares en pocos días evidencia que las consecuencias de la sequía pueden ir más allá de los impactos habituales asociados con el clima.
En Ramonchamp, el calor terminó sacando a la superficie un peligro que permanecía oculto desde hace décadas: una granada de fósforo vinculada a uno de los conflictos más devastadores de la historia.


