El cambio climático ya está afectando la pesca artesanal y la seguridad alimentaria en comunidades del golfo de Nicoya, donde mujeres pescadoras y familias costeras enfrentan lluvias impredecibles, aumento de temperaturas y disminución de recursos marinos.
Ante este panorama, investigadores de la Universidad de Costa Rica desarrollan el proyecto Resocclim-Nicoya, iniciativa que busca fortalecer la resiliencia climática en comunidades costeras mediante talleres, encuestas y construcción de escenarios futuros sostenibles.
El proyecto trabaja principalmente con mujeres vinculadas a la pesca artesanal o de subsistencia en zonas como Costa Pájaros, Manzanillo, isla Chira, Puerto Níspero y Colorado de Abangares.
Cambio climático ya afecta ecosistemas marinos
Los investigadores advierten que el aumento de temperatura y las alteraciones climáticas ya generan efectos visibles en el golfo de Nicoya.
Entre los principales impactos identificados destacan:
- Cambios en la distribución de especies marinas
- Disminución del fitoplancton
- Variaciones en las capturas pesqueras
- Mayor frecuencia de eventos extremos
- Alteraciones en mareas rojas
Según el estudio, fenómenos como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) intensifican estas afectaciones y aumentan la vulnerabilidad de las comunidades costeras.
Mujeres lideran acciones de adaptación
El proyecto tiene un fuerte enfoque de género y busca fortalecer la participación de mujeres en procesos de adaptación y conservación ambiental.
La nutricionista Marcela Dumani destacó que muchas mujeres de las comunidades costeras realizan acciones voluntarias para proteger el ambiente y mejorar los medios de vida locales.
Además, los investigadores identificaron una fuerte disposición comunitaria hacia prácticas sostenibles y conservación de ecosistemas como los manglares.
Comunidades muestran conciencia ambiental
Los participantes reconocen la importancia de:
- Respetar vedas pesqueras
- Proteger manglares
- Aplicar pesca sostenible
- Reducir impactos ambientales
- Adaptarse al cambio climático
El equipo investigador encontró además un sentido de corresponsabilidad colectiva frente a la conservación ambiental.
Temperaturas seguirán aumentando
El hidrólogo Hugo Hidalgo explicó que las proyecciones climáticas muestran un aumento constante de temperatura durante las próximas décadas.
Según los modelos analizados:
- Para mediados del siglo XXI la temperatura subiría entre 2 y 3 grados
- A finales de siglo el aumento rondaría los 4 grados
Además, las lluvias podrían disminuir después del 2050, aunque los eventos extremos serían más intensos.
Los científicos advierten que estas condiciones afectarían la disponibilidad de agua, la vegetación y los cultivos utilizados por las comunidades.
Seguridad alimentaria está bajo presión
La investigación también analiza cómo las alteraciones climáticas afectan la alimentación de las familias costeras.
Las comunidades dependen en gran medida de la pesca para generar ingresos y obtener alimentos, por lo que cualquier reducción en los recursos marinos tiene consecuencias directas sobre la nutrición y la economía local.
Uno de los casos mencionados es el de las almejas, recurso que anteriormente era abundante y que ahora presenta una disminución importante.
El biólogo Álvaro Morales explicó que el aumento de CO2 y los cambios en el pH del agua afectan las larvas de moluscos, lo que podría reducir las poblaciones de estas especies.
Comunidades se adaptan con pocos recursos
El equipo de la UCR identificó que muchas familias desarrollan estrategias autónomas para enfrentar la crisis climática, aunque con poco apoyo estructural.
Entre las principales limitaciones detectadas figuran:
- Escaso acceso a financiamiento
- Falta de equipos y capacitación
- Dependencia de ecosistemas vulnerables
- Exposición directa a eventos extremos
A pesar de ello, las comunidades continúan adaptándose gracias al conocimiento local y a la organización colectiva.
“La resiliencia observada no es producto de la abundancia, sino de la capacidad adaptativa forzada por la necesidad”, concluyeron los investigadores.


