La Policía de Fronteras desarticuló un campamento minero ilegal en Cerro Conchuditas, en Cutris de San Carlos, donde encontró cerca de 100 toneladas de material sedimentario listo para ser procesado con el objetivo de extraer oro. El hallazgo se produjo tras una extensa operación en una zona de difícil acceso cercana a la frontera norte.
Los oficiales debieron recorrer aproximadamente 20 kilómetros a pie para llegar al sitio, donde ubicaron una compleja estructura utilizada por grupos dedicados a la minería ilegal.
Hallan decenas de estructuras utilizadas por mineros
Durante la intervención, los agentes localizaron 60 champas construidas con plástico, las cuales funcionaban como dormitorios y centros de operaciones para las personas que trabajaban en el lugar.
Según las autoridades, el campamento estaba acondicionado para albergar a una importante cantidad de mineros que permanecían en la zona durante largos periodos mientras realizaban labores de extracción.
Además de las estructuras habitacionales, los oficiales detectaron diversas instalaciones destinadas al procesamiento del material extraído.
Decomisan maquinaria oculta en bodegas subterráneas
La operación permitió decomisar equipo especializado utilizado para las actividades mineras.
Entre los artículos encontrados destacan:
- Cinco plantas eléctricas.
- Dos bombas de agua sumergibles.
- Un rotomartillo.
Las autoridades indicaron que gran parte de esta maquinaria estaba escondida en bodegas subterráneas, aparentemente construidas para evitar su detección durante patrullajes y operativos policiales.
Encontraron 2.000 sacos listos para extraer oro
Uno de los hallazgos más relevantes ocurrió cerca de las áreas de procesamiento.
Los oficiales identificaron 40 piletas utilizadas para separar y procesar el material sedimentario extraído del terreno.
En las cercanías localizaron aproximadamente 2.000 sacos que contenían unas 100 toneladas de sedimento preparado para iniciar el proceso de extracción de oro.
Las autoridades consideran que esta cantidad refleja la magnitud de las operaciones ilegales que se desarrollaban en la zona.
Minería ilegal continúa siendo un desafío en la frontera norte
La minería ilegal en sectores como Cutris y Crucitas continúa siendo una de las principales preocupaciones para las autoridades costarricenses debido a su impacto ambiental y a la presencia de grupos que operan al margen de la ley.
Estos campamentos suelen generar daños significativos en los ecosistemas, principalmente por la remoción de suelo, la alteración de cauces de agua y la afectación de áreas boscosas.
Además, las autoridades han señalado en distintas ocasiones que estas actividades pueden estar vinculadas a redes organizadas que buscan explotar los recursos minerales de manera clandestina.
Operativos seguirán en la zona
La Policía de Fronteras indicó que mantendrá los patrullajes y operativos en sectores cercanos a la frontera con Nicaragua para combatir la extracción ilegal de oro y evitar la instalación de nuevos campamentos.
Las acciones forman parte de una estrategia permanente para proteger los recursos naturales y reforzar la seguridad en una de las regiones donde históricamente se han detectado actividades mineras ilegales.


