El exmagistrado y exministro de Seguridad, Celso Gamboa Sánchez, confirmó que estaría dispuesto a brindar información ante autoridades de Estados Unidos relacionada con personas que actualmente forman parte del Poder Ejecutivo de Costa Rica, en el marco del proceso de extradición que enfrenta.

Las declaraciones se dieron durante una entrevista televisiva, donde aseguró que, si posee información relevante, la expondrá ante las instancias correspondientes en territorio estadounidense. Según manifestó, hay situaciones que, de comprobarse, podrían generar repercusiones importantes en el ámbito político nacional.

Gamboa es requerido por la justicia norteamericana por presuntos vínculos con narcotráfico internacional, proceso que ha generado amplio debate público en Costa Rica. Su eventual colaboración con autoridades de EE. UU. podría abrir nuevas líneas de investigación o provocar reacciones dentro del Gobierno.

«Hay otras personas que sí están erosionando la institucionalidad costarricense y lamentablemente en este momento están en el Poder Ejecutivo», indicó Gamboa.

«Sí, si tengo que hablar de algunas cosas las hablaré con las autoridades norteamericanas, pero sobre esas personas, no sobre grupos criminales», añadió en entrevista para Siete Dias.

«Aquí hay gente que no debería estar donde está. Aquí gente que debería estar ahí en la Hummer conmigo, pero bueno, hoy se burlan, se ríen  y fanfarronean», comentó el exmagistrado.

¿Qué implicaciones podría tener?

Especialistas en derecho señalan que, en procesos de extradición, la cooperación con fiscales extranjeros puede convertirse en un elemento clave dentro de una negociación judicial. No obstante, cualquier señalamiento deberá ser respaldado con pruebas para que tenga efectos legales.

En el plano político, el anuncio añade tensión al escenario nacional, en momentos en que la transparencia y la lucha contra el crimen organizado ocupan un lugar prioritario en la agenda pública.

Contexto del caso

El proceso de extradición contra Gamboa se desarrolla bajo acuerdos bilaterales entre Costa Rica y Estados Unidos. Mientras tanto, el país permanece atento a posibles nuevos detalles que puedan surgir en las próximas semanas.

Un caso que podría escalar

Aunque todavía no se conocen nombres ni acusaciones concretas contra funcionarios activos, el hecho de que un exalto jerarca del Estado asegure que podría brindar información ante autoridades extranjeras eleva el nivel del debate político.

El desarrollo de este caso podría marcar un punto de inflexión en la relación entre justicia, política y cooperación internacional.