Un ataque informático dirigido contra el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) encendió las alertas sobre la seguridad digital en el país, luego de que se confirmara que ciberdelincuentes lograron vulnerar algunos sistemas institucionales para acceder a información y realizar labores de ciberespionaje.

De acuerdo con reportes sobre el caso, el incidente permitió a los atacantes infiltrarse en plataformas tecnológicas con el fin de extraer datos y analizar información estratégica vinculada con la institución estatal.

Buscaban información sensible

Las primeras indagaciones apuntan a que los responsables del ataque no solo intentaban robar datos, sino también realizar actividades de ciberespionaje, lo que implica el monitoreo o recopilación de información interna que podría resultar valiosa para organizaciones criminales o actores externos.

Este tipo de incidentes forma parte de una tendencia creciente de ataques digitales contra instituciones públicas y empresas estratégicas. En Costa Rica, la preocupación por la ciberseguridad ha aumentado desde los grandes ataques informáticos que afectaron a varias entidades del Estado en años recientes.

Investigación y medidas de seguridad

Ante lo ocurrido, especialistas en seguridad informática trabajan para determinar cómo se produjo la vulneración de los sistemas y cuál fue el alcance real del acceso obtenido por los cibercriminales.

El ICE cuenta con equipos especializados en ciberseguridad encargados de detectar y responder a incidentes informáticos, cuyo objetivo es minimizar los daños y restablecer la seguridad de las plataformas tecnológicas.

Las autoridades analizan además si hubo filtración de información sensible y si el ataque podría estar vinculado con redes internacionales dedicadas al cibercrimen.