El cilindro de gas dentro de la vivienda sigue siendo una práctica común en Costa Rica pese a los riesgos asociados a fugas y explosiones. Así lo revela la más reciente encuesta de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), que indica que el 76% de los hogares que cocinan con gas mantienen el tanque dentro de la casa.

La cifra equivale a casi ocho de cada diez viviendas usuarias de gas licuado de petróleo (GLP) y refleja una situación que preocupa a las autoridades debido a los constantes llamados de prevención realizados durante los últimos años.

Regiones Huetar Norte y Caribe presentan las cifras más altas

Los datos de la XI Encuesta sobre Acceso, Uso y Satisfacción de los Servicios Públicos muestran que esta práctica es aún más frecuente fuera de la Gran Área Metropolitana.

En la Región Huetar Norte, el 85% de los hogares mantiene el cilindro dentro de la vivienda, mientras que en la Región Huetar Caribe la cifra alcanza el 84%.

Según Aresep, estos números evidencian que las advertencias sobre seguridad aún no logran modificar los hábitos de una gran parte de la población.

¿Por qué es peligroso tener el cilindro dentro de la casa?

La entidad recordó que una fuga de gas puede generar situaciones de alto riesgo dentro de espacios cerrados.

Carolina Mora, vocera de Aresep, explicó que el gas licuado se acumula a nivel del suelo y solo puede dispersarse mediante ventilación natural.

«El peligro es que si está en un lugar cerrado se concentra y es altamente sensible a cualquier chispa, ya sea de un fósforo, encendedor, cocina, celular o tomacorriente, lo que puede provocar una explosión», advirtió.

Por esta razón, los cuerpos de emergencia recomiendan instalar los cilindros en áreas ventiladas y fuera de espacios habitados.

Más hogares utilizan gas para cocinar

La encuesta también revela un crecimiento sostenido en el uso del gas licuado de petróleo en los hogares costarricenses.

Actualmente:

  • El 50% de los hogares utiliza gas para cocinar.
  • En zonas rurales el porcentaje alcanza el 59%.
  • En áreas urbanas llega al 43%.

Además, durante 2024 se comercializaron en promedio 541.000 cilindros por mes, lo que representa un incremento del 11% respecto a 2023, cuando las ventas rondaban los 485.000 cilindros mensuales.

El miedo sigue alejando a algunos consumidores

Pese al crecimiento en el consumo, la percepción de riesgo continúa siendo un factor importante para muchos hogares.

Entre las personas que no utilizan gas para cocinar, el 55% aseguró que la principal razón es el temor a accidentes o explosiones.

Esta preocupación se mantiene incluso cuando el servicio registra mejoras en otros indicadores relacionados con calidad y disponibilidad.

Servicio obtiene su mejor evaluación en años

Los resultados del estudio también reflejan una mejora significativa en la percepción general del servicio.

Un 61% de los usuarios calificó el suministro de gas como «muy bueno», convirtiéndose en la mejor evaluación registrada en los últimos años y superando los resultados obtenidos en 2020 y 2022.

Los aspectos mejor valorados fueron:

  • Disponibilidad del producto.
  • Facilidad de compra.
  • Acceso a puntos de venta.

Ambos factores obtuvieron una calificación promedio de 8,8 sobre 10.

Seguridad sigue siendo la principal debilidad

No obstante, los aspectos relacionados con la seguridad continúan siendo los peor evaluados por los consumidores.

La rotulación de los cilindros recibió una nota promedio de 6,6, la más baja de toda la evaluación.

Por su parte, la información suministrada sobre medidas de seguridad obtuvo una calificación de 6,9.

Además:

  • El 40% de los usuarios calificó negativamente la rotulación.
  • El 34% expresó insatisfacción con la información preventiva.

Estos resultados reflejan que, aunque el servicio mejora en disponibilidad y acceso, persisten desafíos importantes en materia de educación y prevención.