La mañana de este Jueves Santo arrancó con un escenario complicado en la Ruta 27, donde el flujo masivo de vehículos hacia las playas del Pacífico provocó un colapso vial en distintos tramos de la carretera.
Desde muy temprano, conductores reportaron largas filas y tránsito extremadamente lento, especialmente en sentido San José–Caldera, una de las rutas más utilizadas por quienes aprovechan la Semana Santa para viajar.
El aumento en la cantidad de vehículos responde a la tradicional salida de vacacionistas hacia destinos como Puntarenas y Guanacaste, lo que cada año genera importantes congestionamientos en esta vía estratégica del país.
La Ruta 27, principal conexión entre el Valle Central y el Pacífico, suele experimentar saturación durante fechas festivas debido a la alta demanda de tránsito, superando incluso su capacidad operativa en algunos momentos.
Tránsito lento y paciencia al volante
En varios sectores se reportaron kilómetros de presa, con tiempos de traslado mucho mayores a lo habitual. Autoridades y concesionaria han reiterado el llamado a la prudencia, ya que estas condiciones aumentan el riesgo de accidentes.
Además, se recomienda a los conductores:
- Mantener distancia entre vehículos
- Respetar los límites de velocidad
- Evitar maniobras riesgosas
- Salir con tiempo suficiente hacia su destino
Semana Santa: el pico más alto de tránsito
Este tipo de congestión es común durante Semana Santa, cuando miles de personas se movilizan casi de forma simultánea hacia zonas costeras, convirtiendo la carretera en un verdadero “cuello de botella”.
Incluso en años anteriores, la Ruta 27 ha sido catalogada como un “parqueo” durante estas fechas, reflejando la magnitud del congestionamiento vehicular.
Las autoridades prevén que el flujo continúe alto durante el resto del día y recomiendan considerar rutas alternas o viajar en horarios menos saturados.


