La crisis de combustible en Rusia comienza a generar preocupación en distintas regiones del país debido a una combinación de factores que incluyen ataques con drones ucranianos contra refinerías, interrupciones logísticas y un descenso en la producción de derivados del petróleo.
Aunque las autoridades rusas no reconocen una emergencia a nivel nacional, informes de mercado y datos publicados por organismos especializados muestran que los problemas de abastecimiento ya afectan a más de una decena de regiones y podrían intensificarse durante las próximas semanas.
El panorama se vuelve especialmente sensible debido a la llegada de la temporada de mayor demanda de gasolina y diésel, impulsada por las vacaciones de verano y las actividades agrícolas.
Crimea enfrenta la situación más crítica
La región donde se registran mayores dificultades es Crimea, territorio anexado por Rusia en 2014.
Según diversos reportes, los ataques con drones han afectado rutas estratégicas de abastecimiento, especialmente la denominada autopista de Novorossiya, utilizada para conectar la península con el sur de Rusia.
Como consecuencia, las autoridades locales han aplicado restricciones para la venta de combustibles.
Entre las medidas reportadas se encuentran:
- Venta de gasolina premium únicamente mediante cupones.
- Límites de hasta 20 litros por cliente para gasolina regular.
- Suspensión temporal de ventas en algunas estaciones de servicio.
Además, varias gasolineras en la región de Krasnodar también habrían interrumpido la comercialización de combustible.
Los problemas se extienden por varias regiones
Las dificultades no se limitan a Crimea.
Reportes de medios y operadores del sector señalan inconvenientes de abastecimiento en regiones como:
- Kursk.
- Bélgorod.
- Riazán.
- Oriol.
- San Petersburgo.
- Leningrado.
- Pskov.
- Nóvgorod.
- Múrmansk.
- Carelia.
También se han documentado problemas puntuales en Siberia y el Lejano Oriente ruso.
Por ahora, las afectaciones se concentran principalmente en estaciones independientes y pequeñas cadenas de distribución.
Ataques golpean las refinerías
Los especialistas atribuyen gran parte de la presión actual a los ataques con drones contra instalaciones energéticas rusas.
De acuerdo con estimaciones divulgadas por Bloomberg, ocho de las diez mayores refinerías del país fueron atacadas durante mayo.
Entre las instalaciones afectadas figuran refinerías operadas por Lukoil en las ciudades de Nizhni Nóvgorod y Perm.
Expertos del sector señalan que los ataques ya no afectan únicamente las etapas iniciales del procesamiento de petróleo.
Ahora también impactan instalaciones encargadas de producir gasolina y diésel, lo que complica la recuperación de la capacidad operativa.
Producción muestra señales de caída
Aunque gran parte de las estadísticas energéticas rusas permanecen clasificadas, algunos datos oficiales reflejan una disminución importante en la producción.
Según Rosstat, la producción de derivados del petróleo cayó un 9% en abril de 2026 respecto al mismo mes del año anterior.
Estimaciones posteriores apuntan a que la reducción habría alcanzado el 13% durante mayo.
Además, el Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA) reportó fuertes afectaciones en la refinería de Tuapsé, operada por Rosneft.
Entre enero y mayo, esa instalación redujo sus exportaciones de productos refinados en un 73% en comparación con el mismo período del año anterior.
Riesgo de escasez durante el verano
Analistas y participantes del mercado advierten que el mayor desafío podría aparecer durante las próximas semanas.
El verano suele representar el período de mayor consumo de combustibles en Rusia debido a:
- Incremento del turismo interno.
- Actividades agrícolas estacionales.
- Mayor movilidad de transporte.
- Mantenimientos programados en refinerías.
Fuentes del sector citadas por medios rusos sostienen que las reservas actuales permiten contener la situación por ahora, pero advierten que podrían registrarse problemas más amplios hacia finales de julio o principios de agosto si las interrupciones continúan.
El impacto económico sigue siendo limitado
Pese a las dificultades, expertos consideran que el impacto sobre las finanzas estatales rusas aún permanece bajo control.
El petróleo que no puede ser refinado localmente continúa exportándose hacia mercados internacionales.
Además, los altos niveles de tensión geopolítica en Oriente Medio mantienen condiciones favorables para los precios energéticos globales.
Según datos citados por Bloomberg, las exportaciones marítimas de petróleo ruso incluso alcanzaron a inicios de junio uno de sus niveles más altos desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Por esa razón, aunque los ataques con drones han generado costos adicionales, pérdidas operativas y retrasos logísticos, todavía no existe evidencia de una crisis energética nacional de gran escala.


