El fenómeno de El Niño amenaza con reducir hasta en un 30% las lluvias en Costa Rica durante 2026, un escenario que podría afectar la generación hidroeléctrica y aumentar la presión sobre el sistema energético nacional. La situación coincide con el debate sobre una reforma al mercado eléctrico impulsada por el Gobierno, lo que ha intensificado la discusión sobre el futuro del modelo energético costarricense.

Menos lluvias, mayor presión sobre la generación eléctrica

Las proyecciones climáticas indican que el país enfrentará una disminución importante en las precipitaciones durante la temporada lluviosa.

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó que el fenómeno de El Niño ya está presente en el océano Pacífico, condición que suele elevar la temperatura del mar y modificar los patrones de lluvia en distintas regiones del mundo.

Para Costa Rica, esto representa un reto debido a la fuerte dependencia de la energía hidroeléctrica.

Actualmente, alrededor del 76% de la electricidad del país proviene de plantas hidroeléctricas. La matriz eléctrica se complementa con:

  • 12% de generación eólica.
  • 11% de energía geotérmica.
  • 0,3% de energía solar.
  • 1,4% de generación térmica con combustibles fósiles.

En conjunto, cerca del 98% de la electricidad del país proviene de fuentes renovables.

ICE refuerza el respaldo del sistema

Ante el panorama climático, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) informó que fortalecerá las fuentes de generación térmica como respaldo para garantizar el suministro eléctrico durante los meses de menor disponibilidad de agua.

La institución también advirtió que este escenario podría generar presiones sobre las tarifas eléctricas, aunque aseguró que no prevé problemas de desabastecimiento en el corto plazo.

La vulnerabilidad del sistema ya había quedado en evidencia durante períodos de menor lluvia registrados en 2023 y 2024, cuando fue necesario recurrir a medidas adicionales para mantener la estabilidad del servicio.

Debate por la reforma del mercado eléctrico

El contexto climático coincide con la discusión del proyecto de ley denominado Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, impulsado por el Gobierno.

La iniciativa propone abrir una mayor participación de empresas privadas en el mercado eléctrico con el objetivo de fortalecer el abastecimiento y mejorar la competitividad.

Sin embargo, la propuesta ha generado cuestionamientos por parte de sindicatos, sectores académicos y partidos de oposición, que consideran que una apertura podría debilitar el papel histórico del Estado en la distribución de la electricidad y afectar el principio de solidaridad que ha caracterizado al sistema costarricense.

Por su parte, el Poder Ejecutivo sostiene que la reforma busca preparar al país para una mayor demanda energética sin abandonar el compromiso con las energías renovables.

Un reto para el futuro energético

Además de los efectos inmediatos sobre la producción hidroeléctrica, especialistas advierten que fenómenos climáticos como El Niño obligan a fortalecer la resiliencia del sistema eléctrico mediante una mayor diversificación de fuentes de generación.

El desafío consiste en mantener una matriz mayoritariamente renovable mientras se garantiza un suministro estable frente a eventos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.

El futuro de la electricidad en Costa Rica dependerá tanto de la capacidad para adaptarse a estas condiciones como de las decisiones que se adopten sobre el modelo de desarrollo del sector energético.