Un caso de alta sensibilidad generó alarma en los sistemas de salud y protección infantil del país. Una niña de 11 años fue referida por su centro educativo a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) por una aparente condición de obesidad, pero durante la evaluación médica se confirmó que cursaba un embarazo de aproximadamente cuatro meses de gestación

La situación provocó la activación inmediata de protocolos médicos y legales, debido a que se trata de una menor de edad y de un embarazo infantil considerado de alto riesgo.

El aumento abdominal fue interpretado como obesidad

Según  Ministerio de Educación Pública (MEP), la menor fue remitida a valoración médica luego de que en la escuela se observara un incremento en su peso y en el tamaño del abdomen. Ante esa señal, el centro educativo consideró que podía tratarse de un problema de «obesidad» y procedió con la referencia al sistema de salud.

Sin embargo, una vez que la niña fue atendida por personal médico de la CCSS, los exámenes descartaron esa condición y confirmaron que el crecimiento abdominal correspondía a un embarazo ya avanzado para su edad.

CCSS activó protocolos tras confirmar el embarazo

Tras el diagnóstico, los profesionales de salud activaron los protocolos institucionales obligatorios, que incluyen atención médica especializada, seguimiento integral y la notificación inmediata a las autoridades competentes.

Por tratarse de una menor de 11 años, el caso fue comunicado a las entidades encargadas de la protección de la niñez, entre ellas el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), para garantizar la seguridad y el resguardo de los derechos de la niña.

El Ministerio Público confirmó que durante el fin de semana ordenó la detención de un hombre sospechoso del delito de violación calificada, según informó la Fiscalía, el imputado de apellidos Padilla Granados, quien sería padrastro de la menor fue presentado ante el Juzgado Penal correspondiente para la audiencia de medidas cautelares.

Durante la diligencia, el Ministerio Público solicitó prisión preventiva, al considerar la gravedad del delito y la condición de la víctima. Sin embargo, la autoridad judicial rechazó la petición y resolvió imponer medidas cautelares alternas.

El caso continúa bajo investigación y se mantiene bajo estricta confidencialidad, debido a la edad de la víctima y a la naturaleza de los hechos.

Embarazo infantil: una situación de alto riesgo

Especialistas recuerdan que todo embarazo en niñas menores de 15 años se considera resultado de una relación no consentida, según la legislación costarricense, y representa un riesgo elevado para la salud física y emocional de la menor.

Además de las posibles complicaciones médicas, estos casos implican una respuesta integral del Estado, que debe abarcar atención médica, acompañamiento psicológico y procesos de investigación para esclarecer las circunstancias del embarazo.