Con solo 18 años, Fiorella Gutiérrez Rojas, estudiante del Colegio Científico Costarricense, sede San Ramón, hizo realidad un sueño que tenía desde niña: obtener la nota perfecta en el examen de admisión del Tecnológico de Costa Rica (TEC). La joven alcanzó los 800 puntos de 800 posibles, el máximo puntaje que se puede conseguir en la prueba.
Fiorella, oriunda de Palmares, siempre se sintió atraída por los retos académicos. Desde pequeña admiraba las historias de quienes lograban ese codiciado 800 y se prometió a sí misma que algún día su nombre estaría en esa lista. Con disciplina, horas de estudio y muchas prácticas, convirtió esa meta en realidad.
Ahora, esta talentosa estudiante se prepara para iniciar sus estudios en Ingeniería en Biotecnología en el TEC, carrera que le permitirá unir dos de sus grandes pasiones: la ciencia y la tecnología, siempre con una idea clara en mente: usar sus conocimientos para ayudar a otras personas.
El logro de Fiorella también pone en alto a la educación pública costarricense, ya que forma parte del grupo de estudiantes de colegios públicos que encabezan los mejores promedios de admisión a esta prestigiosa universidad. Su historia es un recordatorio de que, con esfuerzo, apoyo y oportunidades, los sueños que nacen en las aulas pueden llegar muy lejos.


