Las autoridades de seguridad de Guatemala realizaron un importante decomiso de más de 1,7 toneladas de cocaína ocultas en contenedores que llegaron al país centroamericano desde Costa Rica en cargamentos aparentemente de harina, en una operación antidrogas en el Puerto Quetzal.
Según la Policía Nacional Civil de Guatemala, este hallazgo se suma a otros recientes decomisos en el mismo puerto, donde fueron localizados más de 1 900 kg de cocaína el domingo y lunes pasado, además de los mil kilos identificados este martes en contenedores con harina procedentes de Costa Rica.
Droga camuflada en contenedores
La cocaína estaba escondida dentro de sacos que supuestamente contenían harina, una técnica utilizada por bandas criminales para intentar evadir la detección en controles fronterizos y aduaneros. Las autoridades aún examinan al menos 19 contenedores adicionales que también partieron desde puertos costarricenses hacia Guatemala.
Este tipo de decomisos refleja el uso de rutas marítimas comerciales para el tráfico internacional de drogas, aprovechando la posición geográfica de Centroamérica como corredor entre Sudamérica y mercados de consumo en Norteamérica y Europa.





