Al menos 363.129 hogares costarricenses tendrían que pagar el 13 % del Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre los productos de la canasta básica sin recibir la devolución planteada por el Gobierno, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Esa cifra equivale a 1.057.701 personas, considerando que cada hogar está integrado, en promedio, por tres miembros y que el 44 % tiene jefatura femenina.

¿Por qué no recibirían la devolución?

La propuesta del Gobierno contempla eliminar la tarifa reducida del 1 % de IVA que actualmente pagan los productos de la canasta básica y aplicar la tarifa general del 13 %.

Posteriormente, el impuesto sería devuelto únicamente a los hogares registrados en el Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (Sinirube) que se encuentren en condición de pobreza o pobreza extrema.

Esto significa que miles de hogares con ingresos superiores a los umbrales oficiales de pobreza, aunque sean moderados, no serían beneficiarios del reintegro.

Gastan más de lo que ingresan

Según la información del INEC, estos hogares registran:

  • Ingreso bruto promedio mensual: ₡532.860.
  • Gasto de consumo promedio mensual: ₡563.806.

El mayor porcentaje del gasto se destina a:

  • Alimentación: ₡126.394.
  • Transporte: ₡84.755.
  • Vivienda, agua, electricidad y combustibles: ₡82.634.
  • Información y comunicaciones: ₡51.060.

Con la reforma, estos hogares tendrían que asumir el pago del 13 % de IVA sobre los productos de la canasta básica sin que exista una devolución garantizada.

Solo hogares registrados en Sinirube serían beneficiarios

El Gobierno plantea utilizar la base de datos del Sinirube para identificar a los hogares que recibirían el reintegro del impuesto.

La línea de pobreza utilizada por el INEC establece como referencia un ingreso mensual per cápita de:

  • ₡127.150 en zonas urbanas.
  • ₡98.716 en zonas rurales.

Los hogares cuyos ingresos superen esos montos dejarían de ser elegibles para la devolución, aunque la diferencia sea mínima.

Además, no todos los hogares considerados pobres necesariamente reciben beneficios sociales, ya que el acceso depende de los registros y la priorización de programas estatales.

Expertos advierten desafíos

El economista y exviceministro de Hacienda Fernando Rodríguez señaló que el modelo enfrenta varios retos para funcionar adecuadamente.

Entre ellos mencionó:

  • Realizar la devolución de forma mensual y no anual.
  • Garantizar que todos los beneficiarios tengan una cuenta bancaria.
  • Actualizar constantemente la información del Sinirube.
  • Definir con precisión cuáles productos integrarán la canasta básica sobre la que se calculará el reintegro.

Rodríguez indicó que estos aspectos serán determinantes para que el mecanismo cumpla su objetivo sin afectar de forma desproporcionada a los hogares de menores ingresos.