El IVA personalizado es una de las medidas que el Gobierno de Costa Rica analiza para aumentar la recaudación tributaria y fortalecer las finanzas públicas. La propuesta consiste en aplicar el 13% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a todos los productos de la canasta básica y devolver ese monto únicamente a los hogares de menores ingresos mediante subsidios o transferencias directas.

Actualmente, los productos de la canasta básica tributaria pagan una tarifa reducida del 1%, beneficio que alcanza por igual a familias de bajos, medianos y altos ingresos.

¿Cómo funcionaría el IVA personalizado?

La iniciativa plantea eliminar la tarifa reducida y establecer un impuesto único del 13% para todos los consumidores.

Posteriormente, el Estado devolvería el dinero pagado por concepto de IVA a los hogares en condición de vulnerabilidad previamente identificados por la Administración Tributaria.

Con este modelo, el Gobierno busca dos objetivos principales:

  • Que los hogares de ingresos medios y altos paguen la tarifa completa del IVA.
  • Compensar a las familias de menores ingresos mediante devoluciones o subsidios focalizados.

La identificación de los beneficiarios podría realizarse utilizando la información del Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (Sinirube), plataforma que reúne datos socioeconómicos de las personas para asignar ayudas sociales.

Los principales retos de la propuesta

Uno de los mayores desafíos será garantizar que las devoluciones lleguen únicamente a quienes realmente las necesitan.

Para ello, será necesario evitar errores como:

  • Incluir personas que no cumplen los requisitos.
  • Excluir familias vulnerables que sí deberían recibir el beneficio.

Además, el economista y exviceministro de Hacienda Fernando Rodríguez considera que los reembolsos deberían realizarse de forma mensual y no una vez al año.

Según explicó, Costa Rica cuenta con mecanismos de transferencias electrónicas que permitirían hacerlo, aunque el proceso dependerá de que los beneficiarios tengan cuentas bancarias registradas.

Rodríguez señaló que la creciente bancarización del país, impulsada también por herramientas como Sinpe Móvil, podría facilitar la implementación, aunque reconoce que aún existen desafíos.

Impacto en el consumo

Otro aspecto que genera preocupación es el posible efecto sobre el consumo de los hogares.

El economista Luis Vargas, del Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica, advirtió que cobrar el 13% del IVA desde el momento de la compra podría reducir el consumo tanto en familias de ingresos medios y altos como en hogares vulnerables, que tendrían que esperar la devolución del dinero.

A su criterio, esto podría desacelerar el gasto de las familias y afectar la actividad económica.

También destacó que será clave definir correctamente qué productos integrarán la canasta básica tributaria.

Si la lista es muy reducida, las devoluciones serían menores para las familias beneficiarias. En cambio, si es demasiado amplia, disminuiría la recaudación que espera obtener el Estado.

Un modelo que ya existe en otros países

El IVA personalizado no es una idea nueva.

Países como Colombia, Uruguay, Argentina, Ecuador y Bolivia ya cuentan con mecanismos de devolución del IVA para determinados sectores de la población.

Además, este tipo de sistemas es considerado una buena práctica por organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Banco Mundial.

Gobierno prepara anuncio

La propuesta forma parte del paquete de medidas fiscales que el Gobierno estudia para enfrentar el deterioro de las finanzas públicas.

Aunque todavía no existe un proyecto definitivo, el Ejecutivo prevé anunciar próximamente su plan fiscal, en el que el IVA personalizado figura como una de las alternativas para aumentar la recaudación sin mantener exoneraciones generalizadas.